En Estados Unidos se agrava la sequía
Desde el verano, Estados Unidos está sufriendo una sequía interminable, que parecía ir cediendo lentamente, pero ni siquiera la llegada del invierno está mejorando la situación. ¿Qué ocurre? Los científicos creen que la explicación es compleja y que en realidad no se limita a una simple falta de lluvia.

Las pérdidas en cultivos han sido millonarias en los numerosos estados que padecen la sequía desde la época estival. Si entonces los agricultores vieron cómo su maiz se echó a perder, cómo sus plantas quedaban secas, destruidas, ahora le toca el turno al trigo de invierno, que también podría malograrse por falta de agua.

El país está soportando la peor sequía en décadas, y ya ha habido expertos que la han relacionado con los eventos extremos del cambio climático. Según una comisión investigadora de su evolución, en lugar de mejorar, tal y como se creía, ha ocurrido todo lo contrario. Su agravamiento es un fenómeno necesita ser explicado de un modo distinto a la simple ausencia de precipitaciones, una tarea en la que los científicos andan enfrascados.

Un coche que avanza sin nadie al volante

El informe presentado indicó que el 60,1 por ciento de los 48 estados sufría algún tipo de sequía a partir del martes, frente al 58,8 por ciento de la semana anterior. Igualmente, la cantidad de la tierra que padece sequía extrema va en aumento.

“Los lugares que están recibiendo precipitación, como el noroeste del Pacífico, no sufren sequía, mientras que las áreas que necesitan la lluvia para poner fin a la sequía no la están recibiendo”, dice Richard Heim, reputado meteorólogo del National Oceanic and Atmospheric Administration Data Center.

Ante la falta de una explicación científica de por qué esta sequía está teniendo una duración tan inusual, Heim alude al cambio climático como posible hacedor: “Es como un coche que avanza sin nadie al volante. Ninguno de los indicadores atmosféricos son muy fuertes, por lo que ninguno de ellos es el dominante”.