Las denominadas energías renovables son aquellas extraídas a partir de recursos naturales abundantes, es decir, fuentes que se encuentran en la naturaleza en una cantidad ilimitada y se regeneran, como por ejemplo el viento; o fuentes con una gran cantidad de energía acumulada, como el sol.

En la actualidad las energías renovables representan un 20 % del consumo eléctrico a nivel mundial (energía hidráulica 90%, biomasa 5,5%, geotérmica 1,5%, eólica 0,5% y solar 0,5 %).

Este tipo de energías cuentan con multitud de aspectos positivos: son autóctonas, limpias, seguras y beneficiosas para nuestra salud y nuestro entorno, pues no producen residuos ni desechos perjudiciales. Además, las energías renovables promueven el desarrollo industrial y autónomo, contribuyen a la creación de empleo y suponen un ahorro económico. En este artículo, analizaremos los diferentes tipos de renovables y las ventajas que aporta cada uno de ellos.

Energías renovables: tipos y ventajas
En la actualidad, la energía renovable más utilizada es la hidráulica, derivada de la energía potencial de una masa de agua que se manifiesta de forma natural, como ríos y lagos. Las centrales hidroeléctricas son las encargadas de aprovechar la energía del agua mediante el uso de una turbina hidráulica que trasmite la energía a un alternador, el cual la convierte en energía eléctrica.
La hidráulica es una energía limpia, sin emisiones dañinas ni contaminación; su nivel de rendimiento es altísimo y su disponibilidad, debido al ciclo de agua, es inagotable. Además, su utilización reduce el porcentaje de emisión de gases de efecto invernadero y conlleva un gran ahorro económico.

Otra de las renovables más en boga es la energía procedente de la biomasa, la cual hace referencia a los combustibles de origen animal o vegetal, también llamados agrocombustibles, donde la energía se obtiene mediante la combustión de material orgánico generada y acumulada en un ecosistema.
Recientemente, biocarburantes como el biodiesel (obtenido a partir de aceites vegetales o grasas animales) y el bioetanol (a partir de remolacha, caña de azúcar y cereales) se han posicionado como alternativas a la hora de evitar el calentamiento global y las emisiones de dióxido de carbono, así como para hacer frente a una futura escasez de petróleo.

Energías renovables: tipos y ventajas
Por su parte, la energía geotérmica, es, como indica su propio nombre, aquella que se obtiene al aprovechar el calor interno de la tierra. Como sabemos, la temperatura aumenta progresivamente con la profundidad y las aguas calientes, procedentes de las capas freáticas, pueden ascender a la superficie o transformarse en vapor, produciendo fenómenos como los géiseres.

La energía geotérmica permite generar electricidad y funciona como método de calefacción o refrigeración. Entre sus ventajas, destaca el hecho de no estar sujeta a precios internacionales y también comparte con otras renovables una menor emisión de dióxido de carbono.

Energías renovables: tipos y ventajas
Otra energía renovable a tener en cuenta, y quizás de las más conocidas, es la energía eólica, que emplea la fuerza del viento y las corrientes de aire para crear energía útil. Los aerogeneradores, cada vez más presentes en nuestros paisajes, son molinos de viento modernos cuyas aspas transforman la energía cinética del viento en electricidad.

El viento constituye una fuente de energía inagotable y respetuosa con el medio ambiente, y por ello es una de las alternativas más extendidas y productivas. No conlleva efectos dañinos para el entorno, su instalación es rápida y puede llevarse a cabo en cualquier tipo de espacio.
Y terminamos con otra de las energías renovables más famosas, la energía solar, donde se pueden distinguir dos tipos principales, la energía solar térmica y la fotovoltaica.

La energía solar térmica (o termosolar) consiste en aprovechar el calor del sol. Las centrales solares termoeléctricas utilizan receptores con espejos que concentran los rayos solares y calientan fluidos que posteriormente generan vapor y mueven unas turbinas que producen electricidad.
Por su parte, la energía solar fotovoltaica es aquella que convierte directamente los rayos del sol en electricidad gracias a los conocidos paneles solares, que utilizan la radiación para crear un campo eléctrico y así generar electricidad.

Energías renovables: tipos y ventajas
La energía solar fotovoltaica constituye la tercera fuente de energía renovable más importante en términos de capacidad instalada a nivel global y aporta innumerables ventajas. Además de tener una instalación fácil y duradera; permite, por un lado, abastecer dispositivos autónomos (paneles domésticos), y por otro, producir electricidad a gran escala a través de redes de distribución.

Como hemos visto, en su conjunto, las energías renovables son recursos abundantes y limpios que no producen gases dañinos ni otras sustancias perjudiciales, por lo que suponen una alternativa saludable para nuestro medio ambiente. Además, el hecho de ser prácticamente inagotables y poder regenerarse una vez consumidas, disminuye la dependencia energética de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural). Del mismo modo, los avances en la industria de las renovables, permitirán que países con escasez de recursos energéticos convencionales puedan reducir su situación de déficit y dependencia económica del exterior.

Frente a todas las ventajas que nos aporta este tipo energías, cualquiera de nosotros se preguntará por qué no están mucho más extendidas. Si bien es cierto que el uso de las renovables ha aumentado considerablemente en los últimos años; en muchas ocasiones, su avance se ha visto frenado por múltiples intereses económicos y sobre todo por el miedo ante un cambio de modelo productivo. Por ello, el camino hacia la sostenibilidad energética pasa necesariamente por la voluntad institucional, la concienciación de la sociedad y la inversión en el desarrollo de tecnología para mejorar los métodos de almacenaje y controlar la variabilidad de las energías renovables.