Envases de bioplástico elaborado con leche, patatas o fruta
El proyecto Bio-Board se basará en una investigación anterior que descubrió una proteína que puede funcionar como materia prima para fabricar un material de plástico biodegradable y reemplazar los revestimientos plásticos existentes de los envases multicapa actuales, aśi como facilitar el proceso de reciclaje.

La materia prima es renovable, ya que se compone de residuos agroalimentarios y su aplicación tecnológica se encaminará hacia el recubrimiento por extrusión de papel, cartón y materiales de envasado. El material de base son proteínas que se pueden extraer del suero de la leche o de los residuos procedentes de la patata.

En la actualidad, en Europa, la producción de queso genera un subproducto de desecho, el suero de leche, que se descarta en una proporción entre un 40 y un 50%, lo que supone que unos 50 millones de toneladas se desechan. Algo similar ocurre con las 65.000 toneladas de proteínas procedentes de los desechos de los frutos secos o las 140.000 toneladas de pulpa de patata seca que se generan en la producción de almidón cada año en la Unión Europea.

Todos estos residuos de la industria alimentaria pueden revalorizarse gracias al proyecto Bio-Board. Para fabricar los 7 millones de toneladas de papel estucado, cartulina y cartón que se fabrican cada año en el mundo se usa habitualmente un revestimiento petroquímico, proveniente de polietileno (PE).

Envases de bioplástico elaborado con leche, patatas o fruta
La industria alimentaria es uno de los sectores que más está trabajando para desarrollar soluciones más respetuosas con el medio ambiente para aprovechar los desechos que genera. En especial, se pueden usar los residuos ricos en proteínas.

Una oportunidad para la industria alimentaria

El objetivo es reducir la dependencia de los plásticos fabricados con derivados del petróleo, un reto para los fabricantes de envases, al tiempo que una oportunidad para el sector alimentario. El embalaje que investiga y desarrolla este proyecto europeo será fácilmente biodegradable.

El proyecto BioBoard está coordinado por la empresa Iris, con sede en el Parque Mediterráneo de la Tecnología de Castelldefels (Barcelona). También participan en el consorcio la cooperativa Lleters de Catalunya Llet Nostra y otras doce empresas y centros de investigación auropeos, como Tetrapak y la Universidad de Pisa.