España pierde ovejas
En apenas cuatro años, la cabaña ganadera de ovino de España se ha reducido en unos 5 millones de cabezas. En 2011, el número de ovejas estaba en torno a 17 millones, mientras que en 2007 el total de cabezas rondaba los 22 millones. Sólo en el ultimo año se han perdido 1,5 millones de ovejas y 211.000 cabras, según datos ofrecidos por la Comisión Europea y recogidos por la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA).

Entre ovejas y cabras, España perdió más de 2,5 millones de cabezas desde 2008, lo que supone una caída del 11,35%. Las causas de esta disminución son la subida de los costes de producción y los bajos precios que los ganaderos perciben por sus productos. De este modo, se ha producido un abandono de la actividad ganadera por parte de muchos profesionales. No compensa.

UPA recuerda, así mismo, que, desde 2009, el precio medio del pienso para corderos y chivos de engorde ha aumentado más de un 20%, una subida que se suma al incremento en más de un 40% del gasóleo agrícola y al alza en un 7% de la energía eléctrica en el último mes.

Además, el precio de los medicamentos para el ganado también ha subido, mientras que el precio de la leche y la carne de oveja y de cabra no se ha incrementado en la misma medida, asumiendo los ganaderos la pérdida de rentabilidad. El precio en origen de la leche de oveja se mantuvo en 2011 a precios similares al año anterior y, en lo que va de año, ha experimentado un ligero incremento de entre un 2,8% y un 5,8%. Las cuentas no cuadran.

El secretario de Ganadería de UPA, Román Santalla, ha animado a las industrias compradoras de leche a ser responsables, comprensivas y solidarias con la situación crítica de los ganaderos españoles, pagando por la leche el precio que cuesta producirla. UPA hace este llamamiento al conjunto del sector y a las administraciones públicas. Se trata de garantizar un justo reparto del valor de los productos ganaderos a lo largo de la cadena de producción.

El sector ganadero es estratégico para el futuro de las zonas rurales y de algunos productos emblemáticos de la rica gastronomía española. El sector ganadero puede crear empleo.