Especies invasoras en Galicia
La Xunta de Galicia ha contabilizado un total de 192 especies exóticas invasoras en la Comunidad Autónoma, de las que el 60 % (112) son plantas. Así consta en el Plan Estratégico de Gestión de Especies Exóticas Invasoras en Galicia, elaborado por la Consellería de Medio Ambiente y que ha sido presentado en el marco de la Conferencia Europea sobre Invasiones Biológicas en Pontevedra.

El plan establece un sistema estandarizado de análisis de riesgos como herramienta preventiva y desarrolla también un sistema de categorización atendiendo al comportamiento invasor de las especies exóticas. Las especies exóticas invasoras son consideradas como uno de los cinco factores principales del cambio global de los ecosistemas y de la pérdida de biodiversidad por las conferencias internacionales en materia de medio ambiente.

Se han dividido las especies invasoras en algas, hongos, protozoos, ascidias y dinoflagelados (11 especies); mohos (1 especie); plantas (112 especies); invertebrados (23 especies); y vertebrados (11 peces, 5 reptiles y anfibios, 25 aves y 4 mamíferos).

Además, se ha elaborado un apartado específico sobre las áreas naturales protegidas de Galicia, destacando, en cuanto al número de especies exóticas invasoras, el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Illas Atlánticas de Galicia, formado por las islas de Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada.

Las actuaciones con urgentes en zonas de riesgo como el Parque Natural das Fragas do Eume, donde la Capra Hircus, una especie de cabra que está suponiendo un grave problema al depredar especies autóctonas de alto valor ecológico; o el Parque Natural da Baixa Limia, donde la planta australiana Hakea Sericea (en la imagen) está invadiendo la zona.

La parte práctica del plan cuenta con una propuesta de veinte líneas estratégicas generales de trabajo y un total de 59 líneas prioritarias generales de actuación, temporizadas en función de su prioridad y de su ejecución a corto, medio o largo plazo.

El prevención y control de las especies invasoras son esenciales para la conservación de los ecosistemas.