Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, ha decidido abandonar el Acuerdo de París contra el cambio climático. En una declaración hecha en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, despejó toda duda al respecto. Dejó bien claro que se debe a sus ideas negacionistas y prioriza la pujanza económica de su país a corto plazo a un desarrollo verde que garantice el futuro de la humanidad.

El negacionismo que nunca ocultó, sino más bien al contrario, convirtiéndolo en su bandera y arma electoral, le lleva a rechazar la existencia del cambio climático y su origen antropogénico. Por lo tanto, considera absurdo luchar contra el mismo. Es más, a su juicio, supone un lastre para la economía y la creación de empleos.

“A partir de hoy, los Estados Unidos cesará cualquier implementación del acuerdo de París (…) y la carga económica y financiera que impone a nuestro país”, dijo.

Entre la decepción y la indignación

El mundo no es de la misma opinión. Aun siendo una decisión esperada, las reacciones han echado chispas, y solo acaban de empezar. Básicamente, todas giran en torno al mismo tema: se considera que este no tendrá consecuencias catastróficas para el medio ambiente y, por ende, también para la humanidad.

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
Entrando en harina, las reacciones a la decisión tachan sus palabras de absurdas e irresponsables. El hecho de que Estados Unidos sea uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo y su influencia como potencia mundial se añaden al parón que esta decisión supondrá también para el desarrollo de las renovables.

No tanto porque las energías verdes vayan a dejar de evolucionar y popularizarse, sino porque Estados Unidos era uno de los motores de esta alternativa a las energías fósiles. No olvidemos también que la lucha contra el cambio climático exige una rápida transición hacia una sociedad baja en carbono, y que sin Estados Unidos en el Acuerdo de París además la financiación para lograrlo peligra.

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
En resumen, no lograrlo significaría entrar en un punto de no retorno que agravaría mucho la situación. Idealmente, se quiere mejorar el objetivo situando el aumento de la temperatura en 1,5 grados. Y, lógicamente, entre otras consecuencias, si no se controlan las emisiones, el calentamiento global va a afectar a todo el planeta, de forma desigual e imprevista en gran medida.

Es la ruleta rusa del cambio climático, que dispara balas con forma de temibles eventos extremos, además de aumentar el nivel del mar y traer inundaciones a zonas costeras que en muchos casos engullirán ciudades enteras. Incluyendo, claro estás, muchas urbes estadounidenses, como el mismo Nueva York, Miami o Nueva Orleans.

Un pronóstico que no preocupa a Trump. No sabemos si porque prefiere la política del carpe diem o del pan para hoy y hambre para mañana, centrando su interés en aspectos que resume muy bien su eslogan de su campaña: “Make America Great Again” (Hagamos América grande otra vez).

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
El presidente francés, Emmanuele Macron, ha parodiado esta actitud, hablando en inglés durante un discurso televisivo. Como respuesta a la negativa de Trump a seguir combatiendo el cambio climático ha espetado un nada inocente: “Make our planet great again” (Hagamos al planeta grande otra vez).

¿Pero, por qué tanto escándalo? Podría pensarse: Siria y Nicaragua, los países que están fuera del Acuerdo de París, ahora tienen otro compañero en la lista, sin más. Pero no es así, porque el hecho de que Estados Unidos abandone podría suponer el completo fracaso del mismo.

Sobre todo, habida cuenta de la falta de compromiso que también se observa en la práctica en buena parte de los países que están dentro del Acuerdo, entre ellos España. Pero esa es otra historia, o quizá el quid de la cuestión, a fin de cuentas.

Por qué el abandono

¿Por qué Estados Unidos reniega del Acuerdo de París? A decir de Trump, no es eficaz para proteger el medio ambiente y, para remate, resulta perjudicial para los intereses del país.

Tras estas declaraciones generales se esconden motivos de partido y estrategia electoral pura y dura. Entre otros aspectos, cabe destacar su interés en hacer una política que vaya borrando el legado de su predecesor, Barack Obama, favorable a apoyar la transición hacia las renovables, además de haberse firmado el Acuerdo en 2015, dentro de su gobierno.

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
Por otro lado, Trump considera que Estados Unidos es víctima de las potencias emergentes, como India y China, a las que acusa de recibir “miles y miles y miles de millones” mientras siguen contaminando.

El clima internacional para Trump, por otra parte, no es un escenario que invite a la unión, sino todo lo contrario. Está convencido de que Estados Unidos ha perdido “mil millones de dólares debido a las prácticas sin escrúpulos” de las mismas ” naciones que nos piden permanecer en el acuerdo”.

Así las cosas, considera que el Acuerdo de París es un mal negocio para Estados Unidos por razones como las que siguen:

El Acuerdo de París debilitaría nuestra economía, nuestros trabajadores perderían, debilitar nuestra soberanía, imponen riesgos legales inaceptables y nos pusieron en una situación de debilidad permanente en comparación con otros países del mundo.
(…) Es hora de poner Youngstown, Ohio, Detroit, Michigan, y Pittsburgh, Pennsylvania, y muchos otros lugares de nuestro gran país, antes de París, Francia. Es hora de hacer grande a Estados Unidos de nuevo.

Seguirá en la Convención de Cambio Climático

A pesar de su abandono, Estados Unidos seguirá vinculado a políticas internacionales para frenar el cambio climático. Su negativa a seguir formando parte del pacto parisino no significa abandonar la Convención de Cambio Climático de Naciones Unidas, a la que se adhirió en 1992 con otro presidente de su partido republicano, George Bush.

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
A su vez, no olvidemos que podría ser renegociado, tal y como pide el mismo Trump. Por ahora parece haber consenso en no darle esta opción, pero no existe un comunicado oficial al respecto.

Por último, tengamos en cuenta que, una vez ratificado el tratado no se podrá salir de él hasta que pasen tres años. Es decir, después del guirigay formado, aunque se paralicen las medidas, la salida de Estados Unidos no será efectiva hasta finales del año 2019, por lo que podría haber otro presidente. Eso sí, sea como fuere, no cabe duda de que el no de Estados Unidos es un serio obstáculo para seguir combatiendo el cambio climático.