Estudian a las abejas zombies mordidas por una mosca parásita
Pesticidas, virus letales, falta de flores… Son muchas las amenazas que hacen peligrar la existencia de las abejas, causando su masiva desaparición con una rapidez estremecedora. Por si fuera poco, la mosca parásita llamada Apocephalus boreal, uno de sus peores enemigos, está expandiéndose, y los científicos estadounidenses andan locos intentando comprender el fenómeno.

Lógicamente, la intención de su vigilancia no es grabar una película o un documental de terror, aunque el tema también daría para ello, sino conocer más sobre su expansión para detener su avance. Con este objetivo, la Universidad de San Francisco ha abierto una página web y ha iniciado un estudio científico que realizará un seguimiento de los movimientos de las abejas zombies, equipadas con un diminuto chip electrónico.

Por si lo desconoces, la macabra mosca convierte a las abejas y a los abejorros en auténticos zombies cuando deposita sus huevos en ellas. Todo comienza cuando las infesta a través de una mordedura y provoca en ellas un comportamiento enloquecido, que la mosca aprovecha para llevar a cabo su estrategia de reproducción, que los pobres insectos libadores pagan con su muerte.

Tras ser infestados, abandonan la colmena por la noche y comienzan a dar vueltas alrededor de las fuentes de luz hasta morir de puro agotamiento. Dentro de esas abejas muertas, sin embargo, sigue habiendo vida, pues una semana más tarde alrededor de cinco larvas abandonarán el cadáver antes de comenzar a hacer su crisálida.

La invasión de las moscas es un fenómeno que preocupa seriamente en California, pues su avance no cesa de causar bajas en las colmenas de esta región y de otras partes del mundo. De acuerdo con las últimas estadísticas, más de tres cuartas partes de los apicultores encuestados tienen casos de esta infección.

El estudio que acaba de iniciarse pretende conocer cómo actúan exactamente las abejas infestadas, la influencia de su comportamiento en el resto de la colmena, así como otros detalles que serán desvelados gracias a los mencionados microchips y a unas colmenas artificiales que tienen escáneres láser que detectan cada entrada y salida.