Extinguir incendios con sonido
La Agencia Darpa (Defense Advanced Research Projects Agency) ha probado un nuevo sistema que permite apagar fuegos utilizando el sonido. Es parte del programa de la Agencia de Defensa de Estados Unidos para la “extinción instantánea del fuego”. La agencia ha publicado un vídeo junto con los detalles de la técnica que ha logrado en sus laboratorios.

El sistema usa un equipo con dos altavoces a cada lado de una llama de combustible líquido. Se demuestra cómo el fuego se puede controlar con el campo acústico. El sonido incrementa la velocidad del aire, que, a su vez, hace más pequeña la zona de la llama donde se produce la combustión. Esta zona es conocida como el límite de llama. Una vez que el área límite ha disminuido, la llama es más fácil de extinguir. Ni siquiera hace falta que el sonido sea fuerte.

Mateo Goodman, gerente de Darpa, comenta que se demuestra que la física de la combustión todavía tiene sorpresas para los científicos. Estos resultados pueden ser un estímulo para desarrollar nuevas ideas y aplicaciones en la investigación de la combustión.

La manipulación de fuego con el sonido no es un nuevo truco. En la década de 1900, el físico alemán Heinrich Rubens demostró la técnica utilizando una tubería con agujeros en la parte superior. Un extremo fue sellado con un altavoz de sonido y, el otro, cerrado y fijado con un suministro de gas. Después de encender la fuga de gas de uno de los agujeros y cambiando la frecuencia del sonido que se emite, la altura de las llamas podía ser variada.

Darpa anunció por primera vez sus planes para investigar la viabilidad de electromagnetismo y ondas sónicas en la extinción de incendios en 2008. Señalaba que, a pesar de una extensa investigación en esta área, no había nuevos métodos de extinción de incendios.

El proyecto de extinción de incendios al instante se puso en marcha específicamente para idear nuevas formas de extinción de un incendio en espacios cerrados, como cabinas de aviones y bodegas de barcos, donde los incendios son devastadores y difíciles de controlar.