Extraña sustancia desconcierta a los científicos
Hace unos días, una misteriosa sustancia pegajosa de color naranja llegó a la orilla en la costa de Alaska. Estamos tan acostumbrados a encontrar desechos y vertidos de todo tipo en el mar (con razón, la mayoría de las veces), que lo primero que se le pasó por la cabeza a las comunidades locales y a los científicos es que se trataba de algún tipo de contaminación.

Pero todo lo contrario. Falsa alarma. Se descubrió que la masa viscosa no era otra cosa que un conjunto de huevas o embriones de algún tipo de crustáceo. Se aplicó, pues, antes de la prueba científica, el refrán “piensa mal y acertarás”.

Finalmente, tras los análisis pertinentes que hicieron en el Departamento de Conservación Ambiental de Alaska sobre una muestra enviada, se comprobó el error de la primera y precipitada apreciación. Uno de los científicos que llevó a cabo las pruebas para detectar qué era la mancha viscosa señaló que son una especie de huevas o embriones de pequeños crustáceos. Además, ha afirmado que el extraño color naranja es algo natural, y no tiene nada qué ver con ningún tipo de contaminación química ni de otra clase. Esta vez, no se puede echar la culpa al ser humano.

En un principio, los habitantes de Kivalina, la localidad donde apareció la sustancia, quedaron desconcertados. Cuando acudieron al lugar algunos expertos les ocurrió exactamente lo mismo. Residentes de la aldea esquimal Inupiat, en el noroeste de Alaska, señalaron que nunca antes habían visto algo así. La Guardia Costera de Estados Unidos y funcionarios de Medio Ambiente de Alaska la examinaron y dijeron que no parecía una mancha de petróleo ni de ningún otro contaminante conocido. Estaban desconcertados.

La sustancia es pegajosa y, cuando se seca, se convierte en polvo, ha señalado Julie Speegle, portavoz de Pesca de la NOAA en Alaska. Están prácticamente seguros de que son huevas microscópicas, sólo que no saben de qué especie se trata. Se han enviado más muestras para hacer un análisis más exhaustivo.

Kivalina es un pueblo de unas cuatrocientas personas situado en la punta de un arrecife de coral que se adentra en el mar de Chukchi.

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