Fracasan las negociaciones para crear un santuario antártico
Una fracasada conferencia internacional celebrada en Australia ha desatado las iras o, si se quiere, las angustiadas quejas de los ecologistas, después de que Japón, Corea del Sur, China y Rusia pusieran obstáculos en la creación de nuevos santuarios marinos antárticos para proteger a miles de especies.

Concretamente, ha sido la Comisión para la Conservación de los Recursos Marinos Vivientes (CCAMLR, por sus siglas en inglés) el escenario en el que se ha desarrollado la reunión, tras dos semanas de negociaciones sin llegar a un acuerdo.

Un total de 24 países y la Unión Europea se dieron cita en la CCAMLR para intentar dar con una solución al deterioro ecológico de dos regiones del océano austral antártico.

Las finalmente fallidas propuestas esperaban proteger 1,6 millones de kilómetros cuadrados del Mar de Ross, el ecosistema marino más intacto del mundo, y 1,9 millones de kilómetros cuadrados de la zona costera de la Antártida oriental.

Ambas áreas contaban con el apoyado de Australia y la UE pero las negociaciones encontraron un escollo insalvable en el acceso a los recursos marinos, que preocupa a varios países, especialmente los arriba mencionados (Japón, Corea del Sur, China y Rusia).

Esperanza para la próxima reunión

El próximo mes de julio Alemania acogerá una nueva reunión del CCAMLR y, aunque las esperanzas están empañadas por el interés económico que mueve a los países que han obstaculizado un avance, al mismo tiempo también se espera un cambio de actitud radical por su parte, declaran los portavoces de las organizaciones ecologistas, agrupadas en la Antartic Ocean Alliance.

“Los miembros de CCAMLR fracasaron en el intento de establecer una protección marina de la Antártida a gran escala, porque varios países bloquean activamente los esfuerzos para la conservación” de estos valiosísimos ecosistemas, dice el portavoz de la Antartic Ocean Alliance, Steve Campbell.