Fukushima: el drama sigue 5 años después de la catástrofe
El fantasma de la radioactividad es asolador y, lo que casi es peor, si cabe: también tiene vocación de eternidad. En Fukushima, cinco años después de la catástrofe nuclear, sigue reinando el luto del silencio más elocuente en la conocida como zona cero.

Teniendo el ejemplo de Chernobil, la incógnita se reduce a una simple constatación del desastre. Aunque en Japón las cosas tuvieron su propia historia. Recordemos que hace un lustro el devastador tsunami que afectó a las costas japonesas afectó a la central de Fukushima, y a partir de entonces nada fue lo mismo.

Fue solo el principio de un desastre que sigue afectando a toda el área, a varios kilómetros alrededor. La situación de la central fue de mal en peor, hasta tal punto que la región se vio afectada por una polución radioactiva que obligó a abandonar la zona. Salvo algunos héroes anónimos, que se han ganado un lugar en el cielo por su increíble empatía con los animales.

Cinco años después, allí siguen, contra viento y marea, todo un monumento a la solidaridad. Por su parte, el país sigue dando bandazos, con un gobierno que lo mismo decide eliminar gradualmente sus plantas que apostar por la energía nuclear.

¿Un drama sin fin?

A día de hoy, el gobierno se muestra a favor de la energía nuclear, si bien se han extremado las medidas de seguridad. Aunque se sabe que eso no es suficiente. En el horizonte, el ejemplo de la experiencia alemana (que decidió abandonar las nucleares tras el suceso nipón) tampoco acaba de dar sus frutos, y su balance, positivo o negativo, tendrá que esperar años.

Puestos a encontrar ventajas dentro de este desastre, el accidente nuclear de Fukushima ha demostrado a los japoneses que las nucleares no son infalibles. De hecho la población hoy las rechaza, y la razón tiene un nombre: Fukushima, un drama sin fin que ha dejado a la población helada, afirma Florian Kasser, encargado de la campaña nuclear nipona de Greeenpece.

Fukushima: el drama sigue 5 años después de la catástrofe
El accidente acontecido en 2011 ha sacudido al país de tal modo que incluso está amenazando su independencia energética, concluyen muchos expertos con motivo de este quinto aniversario. No puede negarse, sin embargo, que el país está invirtiendo mucho en energías verdes. ¿Pero, lograrán prescindir de la nuclear sin comprometer su competitividad? El futuro tiene la última palabra.