Gambas para combatir una enfermedad parasitaria en Senegal
La esquistosomiasis es una enfermedad producida por un parásito, un gusano del género esquistosoma. Es bastante común en algunos países en vías de desarrollo, especialmente en África. Los expertos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) calculan que 160 millones de personas padecen esta enfermedad, que causa decenas de miles de muertes cada año, principalmente en el África subsahariana.

En Senegal van a probar un original método para erradicar la enfermedad: repoblar los ríos con gambas. Este crustáceo come los caracoles donde se hospeda el parásito que causa la esquistosomiasis. Un método ecológico para luchar contra la enfermedad.

La esquistosomiasis se propaga especialmente en aguas contaminadas. Millones de personas son infectadas cada año y, aunque no todos los casos acaban en muerte, afectan al crecimiento de los niños y dañan órganos internos.

La esquistosomiasis es la segunda enfermedad parasitaria más común en el mundo, sólo por detrás de la malaria. El 90% de los casos se producen en África. Ataca al sistema digestivo y, si no se trata de forma adecuada, puede acabar en muerte. Hay un medicamento, llamado praziquantel, que es bastante eficaz, pero causa efectos secundarios.

Más vale prevenir

Pero, como se suele decir, es mejor prevenir. Y, para prevenir, se van a usar gambas. No sólo eso, claro. También se imparten charlas para informar de ciertas acciones que ayudan a prevenir la infección, como no bañarse al mediodía, ya que los caracoles salen más cuando aumenta la temperatura.

Gambas para combatir una enfermedad parasitaria en Senegal
La idea de usar gambas con este objetivo fue de Armand Kuris, un científico de la Universidad de California, que comprobó que las gambas se comían a los moluscos anfitriones del parásito. Fundó, junto a Elizabeth Huttinger, el Project Crevette, con el que esperan que, introduciendo gambas en el río Senegal, se erradique esta enfermedad y, además, se consiga un beneficio económico, ya que se pueden criar gambas para vender. Las primeras pruebas indican que en las zonas donde se han introducido la gambas, se producen un 80% menos de infecciones.