Green Enterprise Parks (GEP), certificación de sostenibilidad para parques industriales
Los parques industriales concentran empresas. El sector industrial, para lograr ser más sostenible, debe reducir sus emisiones apostando por la eficiencia energética. Para ayudar a las empresas en esta labor se ha creado el sello Green Enterprise Parks (GEP), un certificado de sostenibilidad para parques industriales.

Este certificado mide la eficiencia energética, la integración medioambiental y la capacidad de mejora e innovación de las empresas. Según los responsables del diseño de esta herramienta puede llegar a suponer un ahorro del 30% en el consumo de energía.

La entidad española está constituida por ingenieros y arquitectos. Su objetivo principal es crear o transformar espacios ya existentes en lugares menos agresivos con el entorno.

El ahorro energético es el principal beneficio, que, a su vez, supone otros, como la capacidad de aumentar los ingresos en un 9% y la productividad en un 20%. Los gastos de energía se reducen en un 75% gracias a buenas prácticas en alumbrado, calefacción, refrigeración y transporte. Parecen bastantes razones para implantar la estrategia.

Y aún hay más. Los gastos de reciclaje de materiales se pueden reducir en un 50% y en un 36% riesgos como mayores tasas medioambientales, trato con proveedores, reputación ante los clientes…

Vitoria ha iniciado el proceso de certificación

Green Enterprise Parks (GEP), certificación de sostenibilidad para parques industriales
En España, haciendo honor a su trayectoria de ciudad verde, Vitoria se ha convertido en la primera ciudad en iniciar el proceso para obtener el certificado. El Ayuntamiento de la capital vasca se compromete así a continuar con valores ecológicos más allá de 2012, año en el que fue galardonada con el Premio a la Capital Verde Europea.

Las empresas obtienen ventajas más allá de las medioambientales: es una motivación para desarrollar otras prácticas sostenibles, se consigue un entorno más agradable y sano gracias a espacios verdes, una menor contaminación, menos consumo de energía y, en general, un ambiente de trabajo con un mayor respeto por las personas. En definitiva, se logra revalorizar la empresa.