Hallan insectos de 230 millones de años
Si la palabra antiguo sirve para hablar de algo que existió hace la locura de 230 millones de años, entonces podemos decir que tres insectos antiquísimos se encontraron atrapados en ámbar o resina fosilizada de árbol, en el nordeste de Italia.

Dar con ellos no fue fácil, pues los investigadores tuvieron que analizar de forma minuciosa 70.000 gotas de ámbar. Pero, sin duda, el esfuerzo tuvo su recompensa cuando encontraron que una de esas gotas tenía pegados un par de ácaros microscópicos y parte de una mosca diminuta: “Los ácaros son demasiado pequeños para verse a simple vista y la mosca es más pequeña que una mosca de la fruta”, apuntan los investigadores.

Finalmente se ha concluido que los restos encapsulados tienen alrededor de 230 millones de años, por lo que pertenecen al periodo Triásico, es decir, son unos 100 millones de años anteriores a las criaturas hasta ahora más antiguas atrapadas en ámbar, según publica la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Aunque son antiguos, antiquísimos, éstos no son los fósiles más antiguos de insectos encontrados, pero sí son los mejor preservados. En la siguiente imagen puede ver un par de fotomicrografías de las dos nuevas especies de ácaros halladas, con un aumento de 1000x. En concreto, se trata de ácaros biliares, y su denominación es Triasacarus fedelei (arriba) y triassica Ampezzoa (abajo).

Hallan insectos de 230 millones de años
Si bien el hallazgo no es el registro más antiguo de fósiles de insectos, sí se trata del registro más antiguo de artrópodos invertebrados (insectos, arácnidos y crustáceos) conservados en ámbar. En concreto, como hemos citado, las muestras encontradas son unos 100 millones de años más antiguas que cualquier otro artrópodo encontrado en estas circunstancias. Más allá de récords, por otra parte, el hallazgo permite avanzar en la comprensión de la evolución del grupo más diverso de organismos de todo el planeta.