Incendio de Riotinto: sigue el daño económico y ambiental ocho años después
El incendio forestal que asoló las Minas de Riotinto, en Huelva, fue uno de los más graves ocurrido en España por la tremenda extensión quemada. Se produjo un día como hoy, hace justo ocho años y desde entonces la zona afectada sigue sufriendo las consecuencias ambientales y económicas, recuerdan Ecologistas en Acción y la plataforma Fuegos Nunca Más.

La virulencia del fuego provocó tal masacre ambiental que arrasó 35.000 hectáreas de masa forestal y acabó con la vida de dos personas, afectando a un total de 13 localidades, especialmente al municipio de Berrocal, que quedó hundida tanto a nivel ecológico como económico.

En concreto, la cooperativa corchera ha sufrido un descalabro en sus beneficios del que no se ha podido recuperar. Las cifras son elocuentes: antes del incendio se facturaban 8.000 quintales de corcho por un valor de 600.000 euros anuales, mientras ahora “los 500 quintales que suponen unos 50.000 euros al año”, apunta Juan Romero, miembro de ambas organizaciones.

Las promesas autonómicas incumplidas tienen buena parte de la culpa, según Romero, pues si bien ya se ha recuperado el diez por ciento del alcornocal y el dos por ciento del encinar, la administración regional deja mucho que desear. Por ejemplo, el activista denuncia que ésta no ha llevado a cabo todo lo que prometió, es decir, “traer corcho de montes públicos a la cooperativa corchera de Berrocal”.

Otro de los temas pendientes es dotar de valor ecológico a las zonas de escasa riqueza forestal mediante un plan de plantación de eucaliptos para que la masa arbórea aumente. Eso sí, entre tanta desgracia hay algo bueno, y es la buena gestión y limpieza de los montes realizada este último año. Por lo menos, se trata de una medida de prevención clave a la hora de evitar los incendios devastadores. Algo es algo.