Inminente colapso ambiental de Buenos Aires por la basura
Miles de toneladas de basura se acumulan en las calles de Buenos Aires. Concretamente, son más de 16.000 las toneladas de desechos que están pudriéndose en las vías públicas, al descubierto, haciendo saltar todas las alarmas medioambientales. Lógicamente, las condiciones higiénico sanitarias de las calles porteñas (incluidos los 28 municipios del área metropolitana) han de ser mínimas para garantizar la salubridad de sus habitantes. Pero esto no ocurre. Por lo tanto, alrededor de 14 millones de personas están siendo afectadas por este problema de residuos, que tiene a la ciudad al borde del colapso ambiental.

Debajo de estas montañas de basura hay mar de fondo. Por lo visto, la capital argentina, sus calles, su gente, está pagando los platos rotos de un enquistado conflicto laboral entre el gobierno municipal y los sindicatos de los trabajadores que retiran y procesan los residuos.

El conflicto lleva años sin resolverse, pero la cosa empeoró el lunes, cuando los trabajadores de la planta declararon dos días de huelga, agravándose aún más el martes, cuando un grupo de recolectores informales de residuos (cartoneros) bloqueó su acceso e impidió a los camiones de la basura descargar. Así, los cartoneros quieren que su trabajo se reconozca, pues consideran que realizan tareas de reciclaje en la planta desde hace varios años, y sus protestas se suman a las frecuentes huelgas que desde 2010 venían realizando los trabajadores.

Además, se da la circunstancia de que la promulgada Ley de Basura Cero, que prevé un reciclaje selectivo, está sin aplicarse en la práctica, denuncian organizaciones ambientales y partidos políticos de la oposición. La aprobación de la ley buscaba en el reciclaje la solución para reducir la ingente cantidad de residuos generada. Aunque, en este momento, lo urgente es respirar, es decir, retirar las basuras de la calle, si los cartoneros consienten.