Japón probará el primer sistema de limpieza de océanos
De nuevo es noticia Boyan Slat, el estudiante holandés de ingeniería aeroespacial que hace nada inventó un impresionante artefacto para limpiar el océano del plástico que lo contamina. Son buenas noticias para él y para el planeta.

Y es que su proyecto podría convertirse en uno de los más interesantes de los últimos años. Está a punto de convertir su sueño en realidad, de construir el diseño y ponerlo en marcha para limpiar toneladas de plástico (más de siete toneladas de plástico cada cinco años). Su insistencia y fe en su invento le han permitido alcanzar el objetivo.

Gigantesca plataforma flotante

Si bien en el océano hay millones de toneladas, un trabajo inconmensurable, también es cierto que si todo sale según lo previsto su ingenio podría conseguir grandes éxitos, pues según el propio Slat, es capaz de limpiar más de siete toneladas de plástico en tan sólo cinco años.

A través de la The Ocean Cleanup Foundation se ha conseguido una primera prueba piloto que consistirá en una instalación de 2.200 metros en Japón. A partir de ahí, el objetivo sería todavía más ambicioso. Si bien la plataforma de prueba será la estructura flotante más larga del mundo, quedará en nada si se llevasen a cabo los proyectos de futuro, que pretenden alcanzar los 100 km de largo.

Japón probará el primer sistema de limpieza de océanos
Solo así, con mastodónticas plataformas limpiadoras se lograría plantar cara a la Isla de basura del Pacífico, donde se concentran más de 150.000 millones de kilos de desechos plásticos.

Si se logran resolver algunos problemas técnicos que han surgido, sería posible limpiar casi la mitad de la basura plástica. En cifras, se eliminaría el 42 por ciento de la Isla de basura del Pacífico en 10 años, lo que equivaldría a liberar a los océanos de 70.320.000 kilos de plásticos.

¿Tendrá un impacto negativo?

La máquina, una especie de plataforma con enormes brazos, aprovecha los remolinos marinos para que sus redes capturen los plásticos, actuando como un embudo gigante. Posteriormente, la basura capturada se reciclaría, separando previamente los plásticos del plancton, con el fin de prepararlos con vistas a su reciclaje.

Aunque el creador afirma que el sistema no perjudicaría la vida acuática, pues la limpieza se realiza en la superficie, las voces críticas creen que su impacto en la vida marina va a ser cualquier cosa menos mínimo.