La búsqueda voraz de carbón amenaza al tigre
La expansión del negocio del carbón podría acabar con los pocos tigres que quedan, al menos en la India, es decir, con casi todos, pues el país acoge a buena parte de la población de estos grandes felinos en extremo, gravísimo peligro de extinción.

El problema radica en los yacimientos de carbón, que son un serio peligro para el hábitat de los tigres en la India, haciendo peligrar la supervivencia de estos grandes felinos por coincidir el hábitat de éstos con los mismos lugares en los que hay minas y, lo que todavía es peor, allí donde podrían encontrarse nuevos yacimientos.

Greenpeace advierte de esta dramática coincidencia, poniendo el acento en el delicado momento en el que se encuentra el negocio del carbón, especialmente necesitado ahora que los yacimientos antiguos están obligando a buscar nuevas minas y que la producción del país vive en continua expansión.

Así, por un lado tenemos que el país es una potencia en exportar carbón (el tercer mayor productor de carbón del mundo) y, por otro, que sus yacimientos se encuentran, precisamente, en el mismo lugar donde habita el mayor número de tigres de la subespecie de Bengala (Panthera tigris tigris). Actualmente existen unos 1.700 tigres en el país, lo que supone más de la mitad de la población mundial de tigres salvajes.

El atentado que tradicionalmente sufre el tigre viene por el lado de la caza furtiva y la pérdida de hábitat, y es justo la combinación de ambas cosas las que se mezclan ahora con virulencia en un cóctel letal para la especie. La segunda de ellas será la que se agrave por la minería de carbón a cielo abierto de carbón. No en vano, muchos de los mayores yacimientos de carbón de la India incluyen áreas forestales contiguas a reservas de tigres, y aquellos no dejan de invadir las reservas naturales.

Sin duda, además del poder contaminador, toxicidad para el entorno y las personas y el impacto sobre el cambio climático del amigo carbón, ésta es otra razón de peso por la que los combustibles fósiles deben dejar paso a nuevas energías limpias.