La cantidad de mercurio en el pescado sobrepasa los niveles seguros
Algunos problemas medioambientales se conocen desde hace años. Pero parece que no se toman medidas adecuadas para evitarlo. Es lo que ocurre con el cambio climático, por ejemplo. Hace años que la comunidad científica advierte de sus terribles consecuencias y sabemos cuál es la causa principal (la quema de combustibles fósiles), pero la cantidad de carbono en la atmósfera sigue aumentando.

Algo parecido ocurre con el mercurio que está presente en el mar y llega a los grandes peces. Sabemos por qué se ha llegado a esta situación, pero el problema, lejos de solucionarse, se agrava. Así lo señala la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos, que ha presentado un estudio en el que se demuestra que la contaminación por mercurio en el pescado a nivel mundial supera los niveles seguros.

Algunas especies de atún, de tiburón y de pez espada aparecen a menudo en las alertas de consumo debido a su alto contenido en mercurio. Cabe recordar que la ingestión de altos niveles de este compuesto es peligroso para la salud humana, en especial, a los niños, que pueden sufrir daños en el desarrollo cerebral, incluso en el periodo de embarazo. Afortunadamente, también se puede comprar pescado con bajo contenido de mercurio y una alta cantidad de Omega-3.

Pero, como decimos, lo terrible es que vamos a peor: si la contaminación sigue creciendo al ritmo actual, en 2050 habrá aumentado un 50%. El informe ha sido presentado en la quinta y última ronda de negociaciones de las Naciones Unidas para la elaboración de un tratado mundial que obligue a países y empresas a reducir el uso del mercurio y la contaminación asociada. El texto será presentado en enero de 2013 para su presentación en Ginebra (Suiza).

Es necesario un acuerdo mundial

Se puede resolver el problema, pero, para ello, los Gobiernos deben alcanzar un acuerdo mundial. Ocurrió con la capa de ozono y puede volver a ocurrir con la contaminación por mercurio.

El proyecto Global Biotic Mercury Systems elabora una base de datos en la que se identifican las áreas que requieren mayor investigación para evaluar la efectividad del futuro tratado y para tomar las decisiones correctas.