La capital mundial de la contaminación por petróleo
Según un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), cada año es como si se hundiera un Prestige en el delta del Níger, es decir, unas 62.000 toneladas de crudo cada año desde hace 24 años. Según dicho informe, desde los años cincuenta se han derramado 1,5 millones de toneladas de petróleo.

Después de un cuarto de siglo siendo el vertedero de los desechos del petróleo, en el delta del Níger, el agua de la superficie y los acuíferos han quedado contaminados y provocan enfermedades. En la región han aumentando los casos de cáncer y cada vez son más numerosos los casos de bebés que nacen con malformaciones. Además, los peces mueren o huyen a otras zonas de la costa que no estén contaminadas.

El área está cada vez más deprimida y muchos pescadores y comerciantes se han quedado sin trabajo y se encuentran al borde de la pobreza. Muchos se ven obligados a emigrar.

Sin embargo, los vertidos no cesan. El último se produjo el 22 de diciembre de 2011. Shell Nigeria anunció que unos 40.000 barriles de crudo se habían derramado desde su plataforma petrolífera de Bonga, a unos 120 kilómetros de la costa. Dos días después, la misma compañía reveló que varios derrames le obligaron a cerrar algunas de sus instalaciones en tierra, cerca de la costa, en el sureste del país. Echaron la culpa a bandidos que querían robar el crudo. ¿Pero quiénes son los delincuentes aquí?

Algunos ecologistas han denunciado la llegada de crudo a playas y pantanos de Nigeria. Al menos, hay trece poblaciones afectadas que exigen a Shell que limpie el vertido y compense económicamente a la población afectada. La empresa se defiende asegurando que el crudo no procede de su plataforma petrolífera de Bonga. SkyTruth, una organización que difunde imágenes por satélite cree que estos residuos pertenecen a un vertido ilegal procedente de la costa de Togo.

En todo caso, hay tantos vertidos en Nigeria, pequeños y grandes, que ya ni siquiera son noticia. Los bandidos, las instalaciones viejas, los accidentes, los derrames ilegales, han convertido el delta del Níger en la capital mundial de la contaminación por petróleo.