La caza de cientos de lobos en Estados Unidos despierta la ira de conservacionistas y científicos
La temporada de la caza del lobo acaba de empezar en Estados Unidos, y aunque todos los años se escuchan las lógicas quejas de los conservacionistas, este año el activismo está especialmente exacerbado.

Aunque no son sólo son los ambientalistas y defensores de los derechos de los animales, en esta ocasión también han levantado la voz los científicos, que ven cómo entre los lobos que caen hay algunos que pertenecen a estudios.

La ampliación del número de permisos y la decisión de legalizar la caza por primera vez en años en Wyoming y Minnesota ha despertado la ira de muchos conservacionistas y de algunos científicos.

Cientos de muertes en sólo unos días

El reciente cambio de leyes estatales ha hecho que los lobos dejen de protegerse, es decir, han sido sacados de la lista de especies amenazadas, dejando el camino libre para los cazadores.

Los lobos grises están sufriendo especialmente, pues se les considera enemigos del ganado, por lo que en numerosos casos se les persigue con saña. En cifras, cerca de medio centenar de lobos han muerto en Wyoming, donde la población es de alrededor de 328 ejemplares, y donde ahora se puede disparar sin permiso en alrededor del 85 por ciento del estado. De ellos, al menos siete pertenecían a la colonia protegida de Yellowstone National Park, pues llevaban su collar identificativo, pero en el momento del disparo estaban en otras zonas donde la caza es legal.

Estas bajas están poniendo la población de lobos en unos números peligrosamente bajos para la conservación de la especie en estas áreas que están más allá de las reservas de Yellowtone y de Wind River. Por su parte, en Idaho ya se han cazado 96 lobos cazados.

Para hacernos una idea de la cifra que puede llegar a alcanzarse durante la temporada de caza, tengamos en cuenta que el año pasado se cazaron 545 lobos en Idaho y Montana, un número que se superará fácilmente por haberse anulado todo límite. Las demandas interpuestas por grupos conservacionistas no cesan de aumentar en los diferentes estados.