La caza furtiva de leones podría dispararse para traficar con sus huesos
Si la medicina tradicional china ya supuso una maldición para los tigres por sus huesos, ahora que están casi extinquidos se los está sustituyendo por esqueletos de leones. Con ellos se hacen pócimas amorosas y vino de tigre, que ahora saben a rugido. Aunque, si de gritar se trata, los conservacionistas han dado la voz de alarma ante las cifras astronómicas que están empezando a tener los huesos de león, pues temen que ello pueda disparar su caza furtiva.

Las alarmas se han disparado cuando se ha observado un hasta ahora inédito interés de cazadores laosianos por los trofeos de caza de leones en Sudáfrica, donde darles muerte es legal. En concreto, suelen preferir la caza de los leones de más bajo precio, es decir, de las leonas, por las que pagan 4.000 dólares, cuando sus huesos pueden llegar a alcanzar los 10.000 dólares en el mercado oriental.

Ello supone un cambio de tendencia pues, hasta ahora, la caza de leones en Sudáfrica tenía como fin satisfacer el ego depredador de los mismos cazadores, que cada año pueden cargarse legalmente a medio millar de estos animales, en su mayoría criados en granjas que se dedican a este destestable negocio, y desde las que también se envían leones a zoológicos.

Pues bien, ha sido dentro de este feo negocio donde están empezándose a detectar claras maniobras cuyo fin sería conseguir la osamenta de los leones para satisfacer esta gran demanda del mercado oriental. Ahora no se echa sus huesos a los perros, como solía hacerse, pues están muy cotizados en los países asiáticos. Sin ir más lejos, desde el año 2008, Vietnam y Laos exportan oficialmente cantidades crecientes de huesos de león que no desean los cazadores interesados sólamente en trofeos, y que venden legalmente los operadores de safaris y ganaderos. Es decir, estamos a un paso de que la caza furtiva se dispare.