La Comisión Europea plantea prohibir los pesticidas que causan la muerte de las abejas
Europa, por fin, se ha decidido. La Comisión Europea propondrá prohibir el uso de tres tipos de pesticidas neonicotinoides que se usan en los cultivos de maíz, colza y girasol, porque son productos químicos que ponen en riesgo la salud de las abejas. Cabe señalar que este asunto, la mortalidad de las abejas, trae de cabeza a científicos de todo el mundo desde hace años.

Cada año que pasa, hay menos abejas. Si se me permite la expresión, mueren como moscas. Se han investigado las posibles causas de la alta mortalidad y, aunque no sea la única, finalmente se ha llegado a la conclusión de que sí es la principal: el uso de ciertos químicos en la agricultura.

Las abejas cumplen una importante función polinizadora en la naturaleza y que sus poblaciones queden diezmadas es un grave problema ambiental. La Comisión Europea ha decidido que hay que hacer algo. Los ministros de Agricultura han examinado un informe de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que critica ciertas sustancias químicas y el comisario de Salud y Consumo, Tonio Borg, ha anunciado hoy medidas ambiciosas y proporcionadas.

Los químicos en el punto de mira de Bruselas son tres neonicotinoides fabricados por las empresas Bayer y Syngenta. Este tipo de sustancias están presentes en granos y semillas y afectan al sistema nervioso de los insectos causándoles parálisis y, en algunos casos, la muerte. Además, se comprobó que desorientan a las abejas, que no logran encontrar el camino de vuelta a la colmena. Los químicos no suponen un riesgo para la salud humana. Pero sí para el medio ambiente.

Medidas que no perjudiquen a las empresas químicas

La Comisión Europea plantea prohibir los pesticidas que causan la muerte de las abejas
Esa medidas “ambiciosas y proporcionales” no implicarán una prohibición general. La Comisión Europea planea una prohibición “equilibrada”, incidiendo en los cultivos que más atraen a las abejas: el maíz, la colza y el girasol. Como siempre, las grandes empresas son las que dictan la política, mientras que el medio ambiente queda en un segundo plano.

La Comisión analizará el tipo de plantaciones más afectadas y los calendarios de siembra para decidir los siguientes pasos para desarrollar el plan.

Según Bruselas, los Estados miembros necesitan tiempo para encontrar alternativas a los pesticidas que se prohíban. Algunos países no permiten su uso en determinados cultivos, como Alemania, Italia o Francia. Eslovenia, por su parte, cuenta con una prohibición total.