La deforestación amazónica se dispara
Es la mayor selva tropical del mundo, pero está en peligro de muerte. Considerada el pulmón del planeta, la Amazonia registra un aumento de la deforestación alarmante, con aumentos constantes del porcentaje de terreno talado, denuncian las organizaciones ambientalistas.

Según los últimos datos el Instituto del Hombre y Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon), la deforestación en la Amazonia brasileña aumentó casi un 300 por ciento en septiembre, en comparación con el mismo mes del año pasado. Traducido a pérdida de masa forestal, equivale a una pérdida de 402 kilómetros cuadrados.

Unas cifras escalofriantes

La pérdida acumulada entre agosto y septiembre de este año llegó a los 838 kilómetros cuadrados, lo que a su vez supone un aumento de casi un 200 por ciento en comparación con agosto y setiembre del pasado año. A su vez, casi un 60 por ciento de esa deforestación se produjo en zonas privadas, un 20 por ciento en áreas de la reforma agraria y una cifra similar en unidades de conservación. Por último, la nota positiva es que sólo se registró un 2 por ciento en tierras indígenas.

Frente a una degradación en 624 kilómetros cuadrados, un aumento de ni más ni menos que un 3.797 por ciento con respecto a septiembre de 2013, cuando los kilómetros cuadrados únicamente fueron 16. Talas, deterioro por exploración e incendios son las principales causas de este expolio.

La deforestación amazónica se dispara
Pese a que el monitoreo de Imazon incluye datos oficiales, procedentes del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (Inpe), junto a información satelital, la presidenta Dilma Rousseff, niega los datos, afirmando que son datos distintos a los que maneja su gobienro.

Según la mandataria, la deforestación está disminuyendo. En concreto, Rousseff asegura que frente a una tasa anual de deforestación de 5.600 kilómetros cuadrados durante su mandato, ésta era de 19.000 en los años 90. ¿Quién miente?