La destrucción de los hábitats costeros
Los hábitats costeros son ecosistemas especialmente vulnerables. Son, por decirlo de alguna manera, el límite entre el espacio donde puede vivir el ser humano y el mar. En esa confluencia de lugares, la degradación ambiental es, en muchas ocasiones, mayor que en otras regiones. La historia de la humanidad ha visto cómo grandes civilizaciones nacían y se desarrollaban a la orilla del mar. Pero con un coste ecológico.

Por otra parte, las consecuencias del cambio climático afectarán especialmente a dichas regiones, entre otras causas, por la acidificación de los océanos, que perjudica a corales y otros animales marinos, y por la subida del nivel del mar causada por el calentamiento global y el deshielo de los casquetes polares y los glaciares.

Cuando se produce un desastre ecológico cerca de la costa, como ocurrió con el vertido de petróleo en el golfo de México, las consecuencias para el ecosistema son terribles y reparar el daño puede llevar años. Y no siempre se puede reparar del todo.

Este tipo de ecosistemas está desapareciendo a un ritmo sin precedentes. Quizá no sean tan conocidos como las selvas tropicales, de las que tanto se habla debido a la deforestación que sufren, pero los hábitats costeros desaparecen a un ritmo entre cuatro y diez veces más rápido que las selvas tropicales.

La destrucción de los hábitats costeros
Los hábitats costeros proporcionan beneficios ecológicos irremplazables: filtran contaminantes y retienen nutrientes, contribuyendo a la buena calidad del agua de la costa; además, funcionan como una protección natural contra las tormentas, absorbiendo la energía de las olas y frenando las inundaciones.

Los ecosistemas más amenazados del planeta

Por tanto, es urgente que los poderes públicos, los gobiernos y las instituciones internacionales se ocupen de este problema. Está en juego la salvación de arrecifes, marismas como las de Doñana, los bosques de manglar o las praderas submarinas. Son, no lo olvidemos, los ecosistemas más amenazados de la biosfera.

Mención especial hay que hacer a la importancia de un turismo sostenible, ya que estas zonas reciben a miles de viajeros que tienen un impacto sobre el medio ambiente local. Se debe incidir en acciones que logren una correcta conservación del agua, la gestión de residuos y la reducción de residuos plásticos, que representan el 90% de la contaminación de los océanos.