La eficiencia energética facilita el pago de la hipoteca y disminuye la posibilidad de un desahucio
¿Puede la eficiencia energética de una casa evitar un desahucio? Según un reciente estudio realizado por el Chapel Hill Center for Community Capital de la Universidad de Carolina del Norte y el Institute for Market Transformation (IMT) de Washington unas instalaciones eléctricas eficientes reducen el riesgo de impago de una hipoteca.

Las personas que viven en un edificio o una casa que tiene en cuenta este aspecto tienen un tercio menos de posibilidades de no poder llegar a fin de mes y no poder pagar la hipoteca. Los autores del estudio incluso recomiendan que esta circunstancia se tenga en cuenta a la hora de negociar y firmar la hipoteca.

Como en Europa, los desahucios han aumentado en Estados Unidos tras el estallido de la crisis, en 2008. Según el estudio, la inversión para mejorar la eficiencia energética en el sector residencial producen mayores beneficios económicos que los préstamos hipotecarios u otras formas de inversión.

Los acreedores hipotecarios no hacen estas mejoras por el alto coste inicial que suponen. Sin embargo, medidas como aislar el techo, modernizar las instalaciones de la calefacción o el aire acondicionado, colocar doble acristalamiento en las ventanas o sistemas de gestión eficiente del agua ofrecen un alto retorno de la inversión.

Se reducen las emisiones de CO2

La eficiencia energética facilita el pago de la hipoteca y disminuye la posibilidad de un desahucio
El estudio recomienda cambiar los mecanismos de financiación y crear un tipo de hipoteca que tenga en cuenta la eficiencia energética, de modo que los compradores de su primera casa o los que tengan pocos ingresos puedan tomar medidas de ahorro de energía. Las mejoras de eficiencia energética suponen una inversión. La gente que tiene más dinero puede invertir en ello y ganar dinero a largo plazo. La idea sería incentivar a los que no tienen tanto dinero para que también puedan llevar a cabo estas mejoras en sus hogares.

Europa ha legislado en este sentido, incentivando la instalación de tecnologías que eviten la emisión de dióxido de carbono (CO2) a través de la Directiva de Eficiencia Energética de la Unión Europea. Una forma de crear empleo y luchar contra el cambio climático.