La genética quiere recuperar sabores originales
A nadie se le escapa que el exceso de pesticidas y plaguicidas, unido a la agricultura industrial que no respeta los ciclos naturales de las plantas, está dando como resultado alimentos que cada vez tienen menos sabor. Quizá el caso paradigmático sea el tomate: ¿saben a tomate los tomates cultivados de manera industrial?

La genética abre nuevas posibilidades en este sentido. Los científicos han comenzado a analizar el genoma de frutas y verduras. La modificación genética puede servir para hacerlas más resistentes a sequías y plagas, pero también para recuperar su sabor original. Es un campo relativamente nuevo en el que los investigadores discuten si van por el camino adecuado.

Se trata de recabar los datos de los genes de las plantas para descifrarlos y aplicar, de forma correcta, proyectos de genética en la agricultura y en la horticultura que logren resultados prácticos. Uno de los proyectos que se está llevando a cabo es el Million Species/Varieties Genomes Project, que pretende secuenciar un millón de especies o variedades de vegetales.

Los expertos debaten sobre los avances en las herramientas de secuenciación de última generación que han llevado a una reducción drástica de los costes económicos y de recursos humanos y han abierto muchas posibilidades para el análisis de las características del genoma de animales y plantas. El objetivo es acelerar la mejora de estas especies para incorporar características que permitan hacer frente a problemas de la agricultura, como la sequía, el cambio climático, la sostenibilidad o la resistencia a los patógenos.

En la actualidad, hay un gran volumen de información genómica, pero hay que hacer un buen uso de ella. Los científicos quieren obtener variedades vegetales más sostenibles, así como conocer cómo funcionan las plantas.

Científicos, junto a representantes empresariales, debatirán cómo hacer que las verduras y frutas se adapten a la sequía o al ataque de los patógenos, sino también cómo recuperar el gusto de la fruta y las verduras de algunas especies que se ha perdido al masificar la producción.

En el centro CosmoCaixa de Barcelona, se celebra una reunión, donde Michele Morgante, director del Instituto de Genómica Aplicada de Udine (Italia), mostrará sus avances en la secuenciación de los genomas de la viña y el melocotón, mientras que Luis Herrera-Estrella, profesor y director del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad de México, expondrá los avances para poder conocer el genoma de una planta carnívora de genoma pequeño.