La importancia de los murciélagos en las ciudades
Kathrin Barboza estudia los murcielagos de Madrid. Sus ayudantes graban los sonidos de estos animales nocturnos. Quieren saber de qué especies se tratan y cuáles son sus hábitos. Barboza es una bióloga boliviana de 28 años que está acabando su doctorado con una beca Unesco-L’Oreal en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Ha pasado varios años identificando murciélagos por la selvas y cuevas de su país. Ahora trata de conocer mejor a los murciélagos de Madrid y su función en el ecosistema.

Para esta investigadora los murciélagos urbanos cumplen un papel ecológico muy importante: controlar las plagas. La especie más común es el pequeño Pipistrelus pipistrelus, que puede comerse seiscientos mosquitos en una hora.

Con su equipo, por la noche graba, ante la mirada curiosa de los paseantes, los ultrasonidos que emiten los murciélagos. Así, se puede saber qué especies hay en una zona y si están allí para alimentarse o sólo de paso. El objetivo es saber qué especies están adaptadas a vivir en las ciudades y ayudar a su conservación en las zonas urbanas.

Algunas personas se quejan del ruido o de la suciedad que producen los murciélagos. Barboza quiere llegar a una solución en la que seres humanos y murciélagos convivan sin molestarse. Su idea es coloccar cajas nido en las zonas donde molesten.

A pesar de su mala fama, de las 1.130 especies de murciélagos descritas, sólo tres se alimentan de sangre. Y ninguna de esas tres vive en España. Y, en todo caso, sólo afectan al ganado. Algunas personas creen erróneamente que todos transmiten la rabia o que chupan la sangre. En Bolivia, incluso se cree que tienen poderes curativos y curan la epilepsia. Los cazan, les cortan la cabeza y chupan su sangre. El ser humano es un monstruo para el murciélago.

Es verdad que algunas especies chupan la sangre del ganado y se están investigando para elaborar anticoagulantes más efectivos. Otras especies se comen insectos que transmiten enfermedades y son fundamentales para los ecosistemas. Cuando un bosque ha sido talado por completo, los murciélagos que comen fruta son los primeros dispersores de semillas porque pueden atravesar claros de bosque de noche. Los pájaros no se atreven. Los murciélagos son muy útiles para el medio abiente, tanto en la ciudad como en el campo.

Sin ellos, quizá no tendríamos tequila. La flor del agave sólo se abre por la noche y únicamente la poliniza una especie de murciélago, Leptonycteris curasoae, protegida.