La increíble historia de Adolph, la tortuga superviviente
Hay animales que viven tantas aventuras o más que la mayoría de los hombres. Al menos, si son animales como las tortugas, que pueden llegar a vivir cien años o incluso más. Es el caso de Adolph, una tortuga que fue encontrada en 1942 en un suburbio de Londres llamado Muswell Hill. Adolph es una superviviente, ha pasado por una guerra, por diversos accidentes y ahí sigue, viva.

Adolph se arrastraba por el boquete producido por una bomba alemana durante los bombardeos nazis sobre Londres en la Segunda Guerra Mundial cuando fue encontrada y recogida. Nadie sabe cómo llegó hasta allí. Aunque es bastante probable que estuviera en el edificio que fue destruido por la bomba alemana.

La tortuga fue adoptada por una familia, que la llamó William. Pero esa familia tuvo que mudarse y dio su mascota a otra familia, los Miller, que la adoptaron y que extrañamente, la rebautizaron como Adolph. Era raro que le cambiaran el nombre. Pero aún más raro era que eligieran precisamente ese nombre, no muy popular en la Inglaterra de la época.

Congelada, quemada…

En cualquier caso, los Miller se trasladaron a Nueva York y, durante un terrible invierno, al volver a casa, encontraron a Adolph casi muerta por congelación: una tormenta había cubierto de nieve toda la zona. Pero la tortuga superviviente seguía viva. Sus dueños, Carey y David Miller, la sacaron al sol y Adolph se calentó y comenzó a moverse.

La increíble historia de Adolph, la tortuga superviviente
Así pues, Adolph sobrevivió a los bombardeos alemanes y a un clima riguroso. Pero eso no es todo. Estuvo a punto de morir quemada. Alguien (seguramente, alguien de la familia Miller o un allegado) encendió una hoguera sobre la tortuga. Adolph perdió un trozo de concha, pero no murió. Se ha escapado del jardín de los Miller cuatro o cinco veces. Es una tortuga aventurera y con una capacidad asombrosa para sobrevivir a cualquier aventura.