La India: récord de productividad agrícola sin OMG y sin químicos
Las grandes multinacionales que fabrican semillas genéticamente modificadas aseguran que los rendimientos de los cultivos que las usan son altos y cuentan con una mayor resistencia a plagas y enfermedades. Tal vez sea cierto en el muy corto plazo, en el primer año, o como mucho, en el segundo. Pero, a medio y largo plazo, este tipo de semillas son perjudiciales tanto para los propios cultivos como para el medio ambiente.

Por si no fueran suficientes razones, ahora se ha descubierto otra: con la agricultura ecológica también se logran cultivos más eficientes. Y, además, sostenibles en el tiempo. En la India, se ha desarrollado un proyecto para comprobar los beneficios de este tipo de agricultura en cultivos de arroz, trigo y patata. No sólo no se han usado organismos genéticamente modificados (OMG). Tampoco productos químicos.

En el estado de Bihar, el más pobre de la India, usando solamente estiércol de corral y sin herbicidas se han conseguido 22,4 toneladas de arroz por hectárea. Es todo un récord. El arroz es el alimento básico para más de la mitad de la población mundial. Se puede alimentar a toda la población sin recurrir a químicos perjudiciales.

Este récord de productividad agrícola, no sólo supera a cultivos orgánicos, sino también a los industriales que usan productos de las multinacionales de las semillas genéticamente modificadas. En regiones cercanas, se han conseguido buenos rendimientos, más de 17 toneladas por hectárea.

La India: récord de productividad agrícola sin OMG y sin químicos
Otro granjero de la India ha cultivado trigo con gran éxito. Ha usado una técnica desarrollada en Madagascar en la década de los ochenta del siglo XX por un jesuita francés.

Trigo y arroz

En el arroz, supone partir de un número menor de plantas, pero más espaciadas y usar menos agua. También se debe airear el suelo y echar una gran cantidad de abono orgánico. Estos resultados han recibido la atención internacional. El economista Joseph Stieglitz, premio Nobel, visitó la zona. Tras ver los resultados, dijo que los agricultores eran mejor que los científicos.

Esta técnica no está exenta de detractores. Muchos Gobiernos (sobre todo, occidentales) y algunos científicos agrícolas son escépticos ante sus resultados. Algunos rendimientos no se verifican y no se conoce la ciencia que hay detrás de la técnica. Además, no se sabe si se podría escalar a grandes explotaciones. Bueno, quizá se pueda desarrollar en pequeñas, lo que no interesa a las grandes empresas.