La minería del oro amenaza la Amazonia
La Amazonia está amenazada, principalmente, por la deforestación para convertir tierras para uso agrícola. Pero hay otras amenazas, como la minería. La Amazonia es vital para el planeta: son unos seis millones de kilómetros con la mayor biodiversidad del mundo repartida en nueve países (Brasil, Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador, Guyana, Venezuela, Surinam y la Guayana Francesa).

Además de esta asombrosa biodiversidad, la Amazonia cuenta, para su propia desgracia, con recursos minerales. Un cebo irresistible para empresas cuyo objetivo es ganar mucho dinero, aunque sea a costa de destrozar el patrimonio natural.

Se cree que la selva amazónica contiene cobre, estaño, níquel, bauxita, manganeso, hierro, oro… Algunos de los Gobiernos de los países amazónicos, por su parte, ofrecen incentivos fiscales para que las empresas mineras desarrollen proyectos a gran escala en la selva, de modo que estimule el desarrollo económico.

Entre los minerales que se podrían extraer de la Amazonia está el oro. ¿Pero tan importante es el oro para el desarrollo de la humanidad? ¿Acaso sirve para fabricar chips para computadoras o componentes de las placas solares o cualquier otro uso útil? No. El oro, fundamentalmente, casi exclusivamente, acaba en el sector de la joyería. El oro se usa como ornamento. Por tanto, es totalmente prescindible.
La minería del oro amenaza la Amazonia

Entre los años 2006 y 2010, la demanda de oro fue de más de 453 toneladas al año. En épocas de crisis económica, el oro se revaloriza. La demanda de oro aumenta. La gente no se fía del dinero. Tanto inversores privados como bancos centrales lo acumulan y su cotización sube. Misterios del sistema monetario (o injusticias absurdas, según se quiera ver).

Para extraer oro, hay que llevar a cabo un tipo de minería que se conoce como minería a cielo abierto. Explicado brevemente, supone que hay que retirar grandes cantidades de suelo y subsuelo para buscar el preciado y precioso metal. Para encontrar un par de gramos de oro, en ocasiones es necesario, no sólo talar árboles, sino también mover, remover, romper y tamizar rocas. Por cada tonelada de oro, se remueven unas tres millones de toneladas de tierra.

Trabajadores sin derechos

La industria del oro es una de las más contaminantes. La roca se trata con cianuro, que forma ácidos al contacto con el aire que penetran en el subsuelo, produciendo la contaminación de las aguas subterráneas. Esto puede ser muy peligroso para la salud.

Incluso una vez que ha terminado la extracción, los perjuicios ambientales continúan. Paisajes lunares, desérticos, baldíos. Por no hablar de la falta de derechos sociales y laborales de los trabajadores. La minería del oro es terrible para el medio ambiente y para los trabajadores. Es una vergüenza para el mundo.