La pérdida de especies nos hace más vulnerables al cambio climático
La pérdida de especies y de biodiversidad hace que la naturaleza sea más vulnerable al impacto del cambio climático, afirma una investigación sueca.

No se trata de una relación causa consecuencia, sino de una asociación entre biodiversidad y calentamiento global, con el resultado de que, con una biodiversidad empobrecida, la naturaleza se volverá más sensible a los efectos del cambio climático.

El estudio concluye que el problema y, por lo tanto, la asociación, será tanto más importante en el caso de las especies claves a la hora de realizar funciones vitales para la conservación de la vida.

Así, las especies que ayudan a la purificación del agua y que realizan la polinización de cultivos son fundamentales, máxime si tenemos en cuenta que el contexto del cambio climático, es decir, el entorno cambiante, y no precisamente para bien.

Según los científicos de la Universidad de Gotemburgo a mayor biodiversidad, más probabilidades de que estas funciones importantes se realicen. O, lo que es lo mismo, más fácil será que sobrevivan algunas especies de las consideradas fundamentales para mantener el planeta en condiciones de habitabilidad. En este contexto, la supervivencia será, lógicamente, sinónimo de resistencia a los embates del cambio climático.

Estas conclusiones se han extraído a partir de un experimento realizado en las praderas de pastos marinos que hay en las la costa oeste de Suecia, a poca profundidad. Los investigadores observaron allí que el cambio climático puede acelerar la pérdida de especies sensibles, y cómo aquellos ecosistemas dependen de algunas especies que son claves en su mantenimiento. De no conservarse un mínimo equilibrio, algo para lo que son necesarias algunas especies claves, se produce un declive con efecto dominó que se ve agravado, además por el cambio climático, cuyos efectos se agravan.

Según los investigadores, todavía hay esperanza si pasamos a la acción, tanto en la conservación de especies como en la lucha contra el cambio climático. Un primer y fundamental paso sería la protección de la biodiversidad local y la restauración de la que hemos perdido. Haciéndolo aumentaremos la resistencia de los ecosistemas al cambio climático, siempre según este estudio.