La población de renos cae en picado en las tres últimas décadas
Los renos están cada vez más cerca de convertirse en un recuerdo navideño, en animales en extinción que van diezmando su población de un modo alarmante, sin posible marcha atrás. En las tres últimas décadas ésta se ha reducido a menos de la mitad.

La caza furtiva, el cambio climático y la pérdida de hábitat por la tala ilegal han creado la tormenta perfecta. Son demasiadas las amenazas, imposibles de superar para el reno como especie, con lo que la población disminuye cada vez más rápido.

Urgen planes de conservación

De hecho, algunas subespecies han desaparecido y su población está cayendo en picado, aunque la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) no considera a la especie sino como una “preocupación menor”.

A la luz de estas nuevas evidencias, que señalan una drástica caída de la población, se espera que la revisión de la Lista roja de la UICN catalogue a la especie de un modo acorde con su dramática realidad.

El ser humano es el culpable de este descenso imparable de ejemplares en distintos puntos del hemisferio norte, su hábitat natural, sobre todo en grandes áreas de bosque boreal de Europa, Rusia o también en China.

La población de renos cae en picado en las tres últimas décadas
Hasta que la especie no se clasifique en las categorías más críticas de la Lista Roja no se llevarán a cabo programas de conservación capaces de evitar una extinción que parece irremediable. Sin embargo, los expertos conservan la esperanza de poder evitarlo si se actúa cuanto antes de forma específica y también global, atacando el problema del cambio climático para salvar el Ártico.

No olvidemos que el calentamiento global está afectando en primera instancia a los polos y a sus ecosistemas, en los que también se encuentran animales tan emblemáticos como los osos polares o los zorros. Y, por supuesto, frenarlo también supone evitar un aumento del nivel del mar a consecuencia del deshielo, que afectaría a todo el planeta, además de un cambio de patrones climáticos a nivel regional y mundial que multiplicará los eventos extremos.