La Reserva de Campanarios de Azaba acogerá a una veintena de caballos salvajes de Doñana
Hay pocas visiones tan evocadoras como la que nos regalan los caballos salvajes corriendo, pastando o descansando plácidos en paisajes naturales. Una imagen, por otra parte, cada vez más insólita, que empezará a ser habitual en la salmantina Reserva de Campanarios de Azaba tras la próxima liberación de una veintena de equinos procedentes de Doñana.

Dos decenas de caballos salvajes de las Retuertas que vivían de lo más a gustito en la Estación Biológica de Doñana, tendrán que adaptarse a un nuevo hogar a partir de mañana viernes, fecha en la que serán liberados para garantizar la supervivencia de la raza en el mencionado parque de Salamanca donde, por cierto, tampoco estarán nada mal.

La iniciativa se enmarca dentro del programa de conservación Rewilding Europe Oeste Ibérico, en el que colabora la Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH), y su objetivo no es otro que realizar este cambio de lugar para algunos de sus ejemplares para proteger a la raza de cualquier problema sanitario que pudiera afectar a poblaciones concretas.

Asímismo, la llegada de la veintena de caballos supone un enriquecimiento paisajístico y ecológico de la Reserva de Campanarios de Azaba, pues en este entorno los grandes herbíboros se acabaron extinguiendo en los últimos siglos. Por lo tanto, la biodiversidad será mayor y se avanzará en la recuperación de estos espacios naturales para la vida salvaje.

Los caballos de las Retuertas son una de las razas más antiguas de Europa, que habita cerca de los humedales. Originaria de Las Marismas de Doñana, y actualmente se encuentra en grave peligro de extinción, cayendo a su punto más bajo en la década de los 80, cuando sólo quedaron media docena de ejemplares. Su extinción casi total la propició que dejara de utilizarse para labores ganadres y su progresiva sustitución para actividades de ocio.