La restauración del pino milagro que resistió el tsunami japonés superará el millón de euros
El único árbol que quedó en pie tras el tsunami de marzo de 2011 en Rikuzentakata, una pequeña ciudad en la costa este de Japón, será rehabilitado para que pueda seguir con vida después de que la inundación masiva del agua del mar estropeara sus raíces a consecuencia de la salinización de la tierra.

El altísimo pino fue bautizado con el nombre de pino milagro justo después de la catástrofe, y desde entonces recibe visitas multitudinarias que lo han convertido en un auténtico símbolo de la fortaleza del pueblo nipón para sobrevivir a desastres naturales.

Pero su fama no sólo se debe a las visitas in situ, pues su fotografía en medio de un páramo dio la vuelta al mundo como imagen de la reconstrucción de la localidad y del resto de regiones destruidas, una popularidad que también se ha sabido aprovechar para recaudar los fondos necesarios para su recuperación, estimados en un mínimo de 1,2 millones de euros.

En concreto, este espectacular árbol de 27,5 metros de altura que consiguió resistir la fuerza del agua, a diferencia de otros 70.000 árboles que no lo lograron, necesita un tratamiento en el tronco, ramas y, fundamentalmente en las raíces, para detener la podredumbre. Igualmente, la salinización del suelo estaba matando sus raíces, que serán recubiertas con una gelatina especial que impida su degeneración.

Así, con la firme intención de evitar que el tsunami acabe saliéndose con la suya, se intentará detener su deterioro a golpe de chequera. ¿Pero, se hará por el árbol en sí o quizás porque se ha convertido en un emblema de la resistencia y de la voluntad férrea de reconstrucción? Sea como fuere, preservarlo sin mirar el coste de la operación transmite un mensaje de respeto ambiental realmente valioso.