Las amenazas ambientales atemorizan a los indígenas ayoreo
Los crímenes ambientales pueden ser una auténtica tragedia para personas que viven en hábitats naturales de un modo tan especial como lo hacen los indígenas ayoreo, una colectividad nómada de entre 80 y 150 personas.

Su hogar, el Chaco paraguayo, está sufriendo una destrucción de los lugares en los que cazan, recolectan y se desplazan, llevando una vida aislada, sin contacto con la sociedad postcolonial. Ello, según denuncia el informe de la ONG Iniciativa Amotocodie, lo que además pone en riesgo su seguridad alimentaria.

Deforestación y prospecciones

La deforestación en este área de rica biodiversidad y los proyectos de prospecciones geológicas han puesto contra las cuerdas a los ayoreo, con el agravante de que los únicos enclaves que se han convertido en el último refugio para los indígenas, los Parques Nacionales de Defensores o Médanos del Chaco, en el norte de Paraguay y fronterizo con Bolivia, también están amenazados.

En esta ocasión, por proyectos de prospección para la búsqueda de hidrocarburos y otros minerales. Si el plan firmado en 2015 por el gobierno sobre el área protegida de Cerro León sigue adelante, su espacio vital todavía se verá más mermado.

Sobre todo, habida cuenta de que los ayoreo viven aislados de forma voluntaria. Sin embargo, la deforestación no deja de avanzar, y el bosque está quedándoseles pequeño, pese a la prohibición existente. Su esperanza, conseguir normas de protección realmente efectivas, la única manera de poder mirar hacia el futuro.

Las amenazas ambientales atemorizan a los indígenas ayoreo
La fuerza simbólica de este caso es estremecedora, un ejemplo más de que la realidad supera a la ficción, incluso comparándolo con la superproducción “Avatar”, con la que tiene muchas similitudes. Aunque las utopías rara vez se alcanzan, y la batalla final aquí es casi casi una quimera, esperemos que el final sea el mismo.