Las áreas quemadas en Valencia tardarán un siglo en recuperarse
Las desoladoras estampas que han dejado los incendios valencianos de Cortes de Pallás y Andilla parecen un auténtico paisaje lunar. Además de la catástrofe ambiental y emocional que han producido, mirar hacia el futuro es seguir viéndolo todo negro, pues según los expertos las zonas calcinadas tardarán más de cien años en volver a parecerse a lo que eran.

Una vez extinguido el fuego, llega la desolación, y ha venido para quedarse. Tal y como señala el Colegio de Ingenieros de Montes de la Comunidad Valenciana, algunas zonas no volverán a reforestarse hasta que no pase el tiempo necesario para que se regenere, algo que nosotros ya no veremos. Ello significa, entre otras cosas, que los perjuicios ambientales se sufren desde ahora pero van a “proyectarse durante muchos años”. En impacto climático, las emisiones de los dos incendios van a pasarnos una factura de “unos 2,5 millones de toneladas de carbono”, apuntan desde el mismo Colegio.

Ambos incendios han supuesto pérdidas valoradas en más de 1.000 millones de euros, si bien las cifras no nos han de hacer olvidar que sus consecuencias han sido terribles para el medio ambiente. En total, se han perdido 50.000 hectáreas de superficie forestal en el interior de las provincias de Valencia y Castellón.

El sector forestal valenciano espera que estos desastres sirvan para reflexionar a la sociedad valenciana, y sobre todo para que la política forestal mejore a partir de un consenso entre partidos, sin dejar de escuchar la voz de las asociaciones. Es decir, piden políticas reales que garanticen una gestión forestal sostenible. De no hacerse, “estaremos propiciando el siguiente gran incendio, quizás este mismo verano”, advierten.