Aves cambio climatico
Estudiar el cambio climático exige ser un buen observador, qué duda cabe. No solo del comportamiento de la climatología o de cómo va avanzando el deshielo y los eventos extremos. Según un nuevo estudio, para dar con sus claves también hay que mirar arriba. Pero no, no solo hablamos de imágenes satelitales, sino de algo mucho más cercano, que se encuentra entre ellos y nosotros: los pájaros.

Así es, los climatólogos tienen mucho que aprender del comportamiento de los pájaros. Quizá deberían asociarse con los ornitólogos para realizar investigaciones interdisciplinares…

Auguran un mal futuro

El cambio climático ha convertido a todos los pájaros en una suerte de palomas mensajeras, y las noticias que nos traen no son buenas. De acuerdo con este estudio, realizado conjuntamente por BirdLife International y la National Audubon Society, las aves son especialmente sensibles a las amenazas ambientales, y ello los convierte en centinelas del cambio climático.

Las aves, la bola de cristal del cambio climático
El resultado de su estudio, un informe titulado The Messengers (Las Mensajeras), anima al estudio de las aves para comprender mejor el cambio climático. Solo así, afirman, podremos pasar a la acción de forma exitosa.

El documento es una recopilación de estudios de expertos independientes, ofrece un panorama desolador acerca del impacto del clima sobre las aves. Entre otros efectos, se señala la reducción de su hábitat, una emigración hacia los polos y la extinción de algunas especies.

Esta reducción de su área de distribución llevar a la extinción a otras muchas, concluyen. Para ellas estas transformaciones aceleradas suponen un desafío para el cambio, pero muchas no podrán adaptarse a tiempo y acabarán desapareciendo.

Ampliando el foco, el informe advierte que su desafío no es menor que el de otras especies del planeta, incluyendo al ser humano. De no detener su avance, el cambio climático interrumpirá la interacción entre especies y ecosistemas. Reinará el caos, con el problema añadido de los eventos extremos y el agravamiento de muchas enfermedades, apuntan.