Las batidas de lobos en los Picos de Europa no son necesarias
La Fundación Félix Rodríguez de la Fuente trabaja desde su creación, en 2004, con el objetivo de que el mundo rural asuma la custodia de los paisajes que gestiona. La fundación ha criticado la autorización por parte del Principado de Asturias a una batida de lobos en el Parque Nacional de los Picos de Europa.

Según la fundación, hay que analizar las causas profundas de la destrucción y deterioro de la naturaleza para tratar de atajarlas con proyectos a medio y largo plazo. En este sentido, le corresponde al mundo rural convertirse en el mayor beneficiario y responsable del medio en el que vive y del que vive. Las personas que viven de la naturaleza pueden ganar mucho más protegiendo y enorgulleciéndose de su entorno que emprendiendo una lucha contra lo que ahora perciben como una amenaza a su modo de vida, esto es, el lobo.

Para lograr este objetivo hay que trabajar en varios frentes, desde el propio mundo rural hasta todas las fuerzas políticas y socioeconómicas de ámbito nacional e, incluso, internacional. El mantenimiento de la biodiversidad es algo irrenunciable. Es esencial, además, que la sociedad entienda que la desaparición del mundo rural es tan grave como la de sus especies y espacios.

En opinión de la asociación, las batidas de lobos tratan de satisfacer y apaciguar los ánimos de una población rural tremendamente castigada por múltiples causas, pero con una medida poco o nada efectiva para solucionar el problema de los ataques al ganado. A largo plazo, el problema volverá a aparecer.

Hay que encontrar un equilibrio entre la imprescindible labor de los ganaderos y la salud de los ecosistemas que los albergan, así como a los animales y las plantas. Para ello, hay que analizar las poblaciones de lobo con detenimiento para conocer si la carga de este depredador es excesiva o no para un territorio.

Por otra parte, se hace necesario sin más dilación permitir de nuevo dejar las carroñas del ganado en el monte. Por último, el pago de indemnizaciones por daños de lobo y la gestión de los mismos no se está haciendo de forma transparente y ágil.