Las mariposas monarca están recuperándose, pero siguen en peligro
Buenas noticias para la mariposa monarca. Su reinado está volviendo a cobrar el brillo y la prestancia de antaño. Si en años anteriores había sobrados motivos para ser pesimistas sobre su futuro, tras las últimas cifras registradas por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) de su presencia en santuarios mexicanos los hay para todo lo contrario.

Después de registrar un mínimo histórico en 2013 (ocupó 0,67 hectáreas), puede afirmarse que en diciembre de 2014 empezaron a reconquistar el terreno perdido, si bien el peligro sigue existiendo, advierten los expertos.

El ser humano, su principal problema

La cifra mágica: 1,13 hectáreas de bosque. Fue el espacio que ocuparon en bosques mexicanos -nueve colonias tres en Michoacán y seis en el Estado de México- durante el último mes del 2014, lo que supone un aumento de casi un 70 por ciento en la población de estos hermosos insectos, que cada año migran desde Canadá hasta México.

El declive imparable que estaba sufriendo ha tenido una remontada inesperada con respecto a los últimos años, pero su población sigue siendo escasa. Tal y como señalan los especialistas, sigue siendo “la segunda menor superficie ocupada desde 1993”.

Las mariposas monarca están recuperándose, pero siguen en peligro
Las mejores condiciones climáticas en todo el trayecto migratorio, incluyendo Estados Unidos y Canadá, así como la disminución de sus depredadores le han ayudado a recuperarse. No sólo hay más ejemplares, sino que también están más sanos.

Sin embargo, no puede perderse de vista que desde 2004 se ha registrado una tendencia a la baja que no ha remitido. No olvidemos, por último, que su mayor enemigo es el ser humano. No en vano, la especie está en la cuerda floja fundamentalmente a consecuencia de la falta de alimento. Su principal fuente de alimentación, el aldondoncillo, cada vez es más escaso debido al uso de pesticidas. Se trata, por lo tanto, de un caso similar al de las abejas y otros polinizadores.