Las pesquerías certificadas aumentan su población un 37% más que las no certificadas
Carlos Montero, responsable de Pesquerías MSC para España y Portugal, ha presentado, en la feria de Conxemar, el primer estudio exhaustivo de las poblaciones explotadas por pesquerías sostenibles certificadas por el MSC (Marine Stewardship Council). El análisis ha concluido que los stocks están saludables y bien gestionados. En otras palabras, se asegura la sostenibilidad de la pesca.

La certificación MSC identifica con precisión las pesquerías sostenibles. Por su parte, la etiqueta ecológica MSC, que, en la actualidad, llevan más de 16.000 productos en todo el mundo, sigue proporcionando a los compradores información fiable sobre el estado de salud de los peces.

El trabajo de investigación ha sido publicado en PLOS ONE. Liderado por el MSC y con la participación de científicos independientes de universidades de todo el mundo como el Departamento de Biología de la Universidad de Victoria, British Columbia en Canadá o la Universidad de California en Santa Bárbara, es la evaluación más detallada y rigurosa publicada hasta el momento sobre los productos del mar certificados provenientes de pesca salvaje en relación con la sostenibilidad biológica.

El estudio compara entre 45 poblaciones certificadas y 177 no certificadas, analizando datos como número de capturas, tasa de mortalidad por pesca o niveles de biomasa de las poblaciones. La mayor parte de los datos han sido recogidos de la base de datos pública RAM Legacy Stock Assessment Database, la mayor base de datos sobre evaluación de las poblaciones pesqueras.

Cabe destacar algunas conclusiones:

    – La mayoría de las pesquerías certificadas por el MSC está manteniendo las poblaciones pesqueras en un nivel alto: casi tres cuartos (un 74%) de las poblaciones certificadas están o sobrepasan el nivel que asegura que la población está en su máximo de productividad, mientras que las poblaciones que no están certificadas son menos de mitad (un 45%).
    – En los últimos 10 años, las poblaciones de peces explotadas por pesquerías certificadas por el MSC han aumentado en cantidad a un ritmo mucho más alto que las poblaciones no certificadas: un crecimiento medio del 46% para las poblaciones certificadas en comparación con solamente un 9% para las poblaciones que no están certificadas.
    – Ninguna población de peces explotada por una pesquería certificada por MSC está sobreexplotada (es decir, por debajo del nivel biológico mínimo para la sostenibilidad del recurso, nivel en el que se ve comprometida la capacidad reproductiva de la población). La única población de peces (sardina portuguesa) que, según la auditoría anual requerida por el programa de certificación MSC, ha caído por debajo de este límite de sostenibilidad desde su primera evaluación y certificación, mantiene su certificación en suspenso hasta que pueda demostrar mejoras claras en los niveles de la población.
    – Hay un pequeño grupo de poblaciones de peces explotadas por pesquerías certificadas MSC que están por debajo del nivel del objetivo de población que asegura la productividad máxima en el largo plazo, pero, aún así, están por encima del nivel de seguridad biológica. Las pesquerías que explotan estas poblaciones de peces han desarrollado planes estrictos con el objetivo de reducir el número de capturas y recuperar estas poblaciones hasta los niveles deseados. Por ejemplo, en el caso del abadejo del Mar del Norte, ha manifestado una reducción en la mortalidad por pesca de más del 40% en los últimos cinco años, resultando en incremento de la población a pesar de la debilidad del reclutamiento.

Las condiciones de la población y los niveles de explotación no son las únicas herramientas para medir la sostenibilidad de una pesquería, pero la capacidad de una pesquería para identificar y responder a los cambios en las condiciones de la población es muy importante para mantener los recursos a niveles renovables. La certificación MSC requiere que las pesquerías ajusten sus estrategias de capturas para reconstruir las poblaciones siempre que sea necesario, y la efectividad de estas técnicas de gestión son estrechamente supervisadas a través de auditorías anuales.