Las renovables, competitivas frente a las energías fósiles
Las renovables van ganando terreno en el mercado energético, y lo hacen a pasos agigantados. Son varios los estudios publicados recientemente sobre este avance imparable, en los que se destaca tanto el progresivo descenso de sus costos, especialmente en la solar, así como el actual contexto favorable a una transición urgente hacia una sociedad baja en carbono.

El simple hecho de que el informe de Lloyd’s Register más reciente se haya centrado en las energías verdes, dejando en un segundo plano temas relacionados con las energías fósiles, que hasta ahora estaban llamando su atención, es una señal muy elocuente.

En efecto, el monográfico de esta famosa consultora dedicada a las renovables llega en un momento caliente, en el que todo son interrogantes y grandes esperanzas en un contexto que aporta también grandes certidumbres.

Un cambio de tal envergadura, el que supondría la sustitución de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) por las energías ecológicas solo puede definirse como revolucionario. Aunque se trate de una sustitución progresiva, tanto se da, en realidad, habida cuenta de la hegemonía secular y nefasta omnipresencia de las energías fósiles.

El futuro prometedor de la energía solar

La conclusión del nuevo informe de Lloyd’s Register (goo.gl/3V0ziC), publicado este mes de febrero subraya precisamente esto, una progresiva sustitución de los combustibles fósiles por unas renovables que no cesan de cobrar importancia a nivel global.

Las renovables, competitivas frente a las energías fósiles
Apostar por las energías ecológicas, ya sea invirtiendo o haciendo leyes y políticas que las impulsen, ha dejado de ser apostar por el caballo perdedor. Y es que las tecnologías que trabajan con fuentes renovables, siempre según la misma fuente, han dado un salto cualitativo que las convierte en competitivas.

Energía solar e innovación son conceptos clave. Por un lado, el estudio destaca la importancia de la tecnología fotovoltaica como punta de lanza del sector a nivel de competitividad. De hecho, de entre todas las energías verdes, la solar fotovoltaica es la que más ha logrado y también de la que más se espera. Una energía prometedora de cara a un futuro cercano, de la que se espera un mayor impacto, junto con los avances que se estan produciendo en el almacenamiento.

Así pues, las energía verdes más populares, como son la solar y eólica precisan de un buen respaldo en este sentido, puesto que su generación es irregular, y el almacenamiento se hace imprescindible. Un sector, por otro lado, en el que se ha avanzado mucho, si bien todavía queda mucho camino por recorrer.

La necesidad de innovar

Sin olvidar, por otra parte, la gran relevancia que tiene la innovación para el avance de las energías verdes, concluye el informe. Otros aspectos, sin embargo, se consideran un blanco en la diana, como es la gran aceptación que tiene la energía fotovoltaica.

Las renovables, competitivas frente a las energías fósiles
Por otra parte, a la hora de innovar en fórmulas de almacenamiento, el informe concluye que las tecnologías mejor posicionadas con las eléctricas. Frente a otras, como puedan ser las químicas o mecánicas, se considera más fácil su posible adaptación de cara a mejorar las opciones actuales de almacenamiento.

Igualmente, se pone el acento en las nuevas tecnologías informáticas para mejorar la transmisión y distribución de la electricidad producida a través de fuentes renovables. Desde software hasta el papel que pudieran tener los sensores, dentro de un entorno dominado por el Big Data y el Internet de las Cosas.

El coche eléctrico también será clave

Junto con la tecnología solar fotovoltaica, utilizada tanto en proyectos de autoconsumo como en granjas solares, un estudio de las asesorías londinenses Grantham Institute y Carbon Tracker destaca también el impulso que para las renovables va a suponer el coche eléctrico.

Las renovables, competitivas frente a las energías fósiles
Por pasiva, lógicamente, la conclusión implica un frenazo a la demanda de combustibles fósiles, una situación que el informe ve probable sencillamente por la suma de varios factores. Entre ellos, señalan como destacados el precio cada vez más asequible de las renovables.

En particular, los costes cada vez más bajos de la energía solar son un aspecto relevante que se observa en conjunto en las energías renovables. También este informe, por lo tanto, señala las energías solares como especialmente destacadas en la carrera de las renovables por abaratar precios.

No olvidemos que actualmente las instalaciones fotovoltaicas tienen tres principales problemas a la hora de decidirse a invertir en ellas, como son la necesidad de un espacio ad hoc, los ocho o diez años que se necesitan para amortizar la instalación y la irregularidad de su generación.

Las renovables, competitivas frente a las energías fósiles
En este último aspecto, se hace necesario contar con sistemas de almacenamiento eficientes, con el agravante de que el impuesto del sol y la normativa española actual penaliza este tipo de iniciativas. En definitiva, hay muchos inconvenientes que acaban siendo desalentadores para las iniciativas de autoconsumo, ya sea a nivel particular o empresarial.

El panorama pinta bien para el abandono de las energías fósiles si sumamos este avance de la energía verde, sobre todo la solar, en abaratamiento de costes y también el de los coches eléctricos, que según un estudio de la estudio de la Organización Europea de Consumidores (BEUC) será más barato que los tradicionales, de gasolina y diésel.

Los productores de petróleo y de carbón (el gas parece salvarse, por ahora) deberían estar atentos a estos avances. Pero no solo eso porque este mismo informe ha establecido una relación entre esta paulatina caída de los precios con una menor demanda de petróleo pronosticada para el 2020.

Las renovables, competitivas frente a las energías fósiles
Por último, el informe concluye que si prosigue la bajada de precios de los paneles fotovoltaicos, éstos generarían alrededor de la cuarta parte de la energía para 2040 y un 30 por ciento en 2050.

Si seguimos tirando del hilo, los siguientes capítulos sencillamente irían larvando una despedida de las energías fósiles. Serían, básicamente, una crónica de una muerte anunciada ante la que no cabría sino alegrarse. Aquello de bailar sobre la tumba sería algo así como la bienvenida a un mundo mejor, más respetuoso con el entorno, limpio y saludable.