Las terrazas de Moray, ingeniería agrícola inca
En Perú, a unos 50 kilómetros al noroeste de la capital, Cuzco, encontramos unas famosas ruinas incas visitadas cada año por cientos de miles de turistas. Lo curiosos de estas ruina es su forma: es agricultura de terrazas, una depresión en el terreno formada por terrenos planos y concéntricos, como si fuera un clásico anfiteatro griego, sólo que era usado para cultivar y no para el arte.

Las terrazas tienen un buen tamaño, la del centro es la más grande y tienen una profundidad de unos 150 metros. Una de las ventajas de esta forma en el terreno es que drena bien y, de ese modo, aun cuando cae mucha lluvia, no se inunda completamente. El agua cae al terreno de más abajo y se filtra.

Por supuesto, hay escalinatas para poder subir y bajar por la terrazas y acceder a todas. Hay seis terrazas más, esta vez con forma alagada, cerca de las principales y concéntricas. No se sabe por qué había otras terrazas. Algunos investigadores creen que se usaban para probar nuevas técnicas o productos agrícolas. Para experimentar.

Con este sistema hay una gran diferencia de temperatura entre la parte superior y la inferior, que puede llegar, en algunos momentos del año, a 15 ºC. De este modo, se pueden crear microclimas y plantar diferentes variedades en cada una de las terrazas, algo similar a lo que se hace actualmente con los invernaderos.

Experimentación con cultivos

Las terrazas de Moray, ingeniería agrícola inca
Esta diferencia de temperatura corresponde a la diferencia natural entre las tierras agrícolas costeras a nivel del mar y a los cultivos situados a mil metros sobre el nivel del mar. Expertos creen cree que estas terrazas de Moray fueron utilizadas para experimentar con cultivos de hortalizas y elegir qué se plantaba en producción nacional, en los campos de toda la región andina.

Otra característica relevante es el sistema de drenaje. El nivel más bajo nunca se inunda, aunque llueva incesantemente. Podría haber canales subterráneos, pero no se ha comprobado. Otra posibilidad es que la formación rocosa natural sea muy porosa y permita el filtrado de agua hacia el interior de la tierra.

Lo que demuestran las terrazas de Moray es que los incas fueron un pueblo que desarrollaron las agricultura: alrededor del 60% de los cultivos alimentarios del mundo se originó en los Andes, incluyendo la mayoría de variedades de maíz y miles de variedades de patata.