Las ventas del Twizy comienzan a despegar en España
El Renault Twizy es el único modelo eléctrico que está logrando unas ventas significativas en España. Los eléctricos están ahí, pero (casi) nadie los compra. En el mes de junio de 2012 se vendieron 182 unidades del Twizy. Sumadas a las 482 matriculadas desde que se vende en el país, el total que circulan por las carreteras españolas es de 664.

Entre los automóviles eléctricos convencionales, sólo se matricularon 46 unidades. Del Nissan Leaf, 18, el que más “éxito” tiene. Por su parte, el Toyota Prius mantiene el dominio entre los modelos híbridos, con 315 unidades el mes pasado. En particular, tiene un enorme éxito entre los taxistas y otras profesiones en las que puede salir muy rentable.

¿Por qué triunfa el Twizy? Es el eléctrico más asequible del mercado. Lo llaman cuadriciclo y está diseñado especialmente para que se use en las grandes ciudades, con una agilidad similar a la de una motocicleta. Es rápido, divertido, fácil de aparcar. Pero, sobre todo, es un coche barato: según Renault, la recarga puede salir por dos euros.

El Twizy, que sólo dispone de dos asientos, es el único modelo que alcanza aceptación entre clientes particulares. De las 182 unidades vendidas en junio, 44 fueron para compradores privados, 122 para empresas y 16 para compañías de alquiler.

El Nissan Leaf fue el turismo eléctrico más vendido, con 18 unidades y 79 en lo que va de año, seguido del Citroën C-Zero con 13 y el Peugeot iOn con siete. También se vendieron seis Renault Fluence ZE, una unidad del Opel Ampera y otra del Chevrolet Volt, modelos eléctricos de autonomía extendida. Las cifras son desalentadoras. El coche eléctrico no llega a los usuarios.

Siempre se puede echar la culpa a las instituciones públicas, que no ofrecen ayudas (o no ofrecen las suficientes) o a que no existe una infraestructura de puntos de recarga suficientemente amplia. Se pueden buscar un montón de excusas. Pero el caso es que, finalmente, la mayoría de los conductores prefieren seguir contaminando y perdiendo dinero.