Limpieza sin químicos para un hogar ecológico
¿Te has parado a contar la cantidad de productos químicos que guardamos en casa? En muchas viviendas se utiliza un tipo de químico para casi cualquier superficie. Lejía, amoniaco, ambientadores, detergentes, suavizantes… Este uso desmedido de artículos de limpieza no sólo es perjudicial para el medio ambiente, sino también para la salud general en la casa, ya que hablamos de productos tóxicos y contaminantes en la mayoría de los casos.

Existe un creciente mercado de productos de limpieza cuya fabricación evita las sustancias tóxicas. Pueden adquirirse en eco-tiendas. Yendo más allá, es posible lograr una limpieza natural, eficiente y óptima con productos tan naturales y de andar por casa como el vinagre o el limón.

Vinagre: Limpiador y desinfectante
El vinagre no solo sirve para aliñar las ensaladas; ya hace muchos años se usaba como el producto higienizante principal. Supone una buena alternativa porque es ácido, quita la cal y desinfecta. Sólo mezclándolo con agua y un jabón neutro podremos fregar el suelo. Con un poco de agua, ayudará a limpiar los cristales y azulejos, para estos últimos conviene mezclarlo con bicarbonato.

Si lo que necesitas es producto de limpieza fuerte para la grasa de la cocina, haz una mezcla con vinagre, bicarbonato y limón. La acción del vinagre es igualmente muy efectiva sobre las manchas de óxido en la vajilla o para desatascar tuberías.

Además, para maximizar la función ambientadora, se pueden agregar unas gotitas de aceites esenciales del aroma que se prefiera.

Limpieza sin químicos para un hogar ecológico
El bicarbonato: absorbe la grasa y neutraliza olores
El bicarbonato de sodio es un producto que no puede faltar en una vivienda; ahora más que nunca, pues nos ayudará a limpiar desde ropa hasta manchas de grasa sobre la alfombra. Los usos de este producto son múltiples, pero sus acciones como eliminador de olores orgánicos y como absorbente de grasas nos proporcionan muchas opciones. Por ejemplo, puedes echar un cuarto de taza de bicarbonato en la lavadora junto con el detergente, sustituyendo al suavizante.

Para las alfombras, es el producto estrella. Sólo debes diluir tres cucharadas soperas de bicarbonato en un litro de agua y rociar la alfombra. Déjalo actuar durante unas horas y después bárrelo con una escoba. Quedará perfecta y es especialmente útil si tienes animales que sueltan pelos.

El horno es uno de los electrodomésticos que acumula más grasa. Rocía su interior con agua (ayudándote de un spray) y esparce tres o cuatro cucharadas de bicarbonato. Tras unas horas y con la ayuda de un paño, habrá quedado reluciente.

Si se te ha atascado el desagüe, echa dos cucharadas soperas por el mismo y un chorro de vinagre y espera un cuarto de hora. Para completar, riégalo con agua muy caliente.

El limón: amigo de la madera
Otro de los productos naturales más socorridos en la limpieza diaria del hogar es el limón. Es ácido y tiene acción blanqueadora, convirtiéndolo en uno de los alimentos más agradecidos del frutero. Así, para un correcto aseo de la madera, basta con elaborar una infusión con un litro de agua y una bolsa de té negro y mezclar después con una cucharada de aceite de oliva y el zumo de un limón. La madera durará más años y quedará reluciente.

El limón también sirve para blanquear la ropa (introduciendo en el tambor unas rodajas de limón en una bolsa limpia agujereada) y para desengrasar el microondas. En este caso, pon un vaso con zumo de limón y agua a calentar en el microondas durante dos minutos y después limpia con una esponja para que quede perfecto.

Sal para la grasa
La sal es un potente absorbente de grasa. De tal manera, tanto para limpiar el horno como para embeber las manchas de aceite que nos caen sobre la ropa, resulta muy efectiva.

Saca brillo con el aceite de oliva
El aceite de oliva es un alimento muy beneficioso para la dieta y, además, también para diversos usos de limpieza del hogar. Conviene saber que ha de usarse en pequeñas dosis y prestar atención a la superficie sobre la que se utiliza. Los muebles de madera – así como los suelos tipo parqué- estarán muy agradecidos si añades en el limpiador un chorrito de aceite. Los beneficios son un brillo adicional que hará tu casa relucir como espejos. Sólo hay que mezclar dos cucharadas de aceite de oliva con una de vinagre y nos servimos de un paño limpio de algodón para untar la mezcla. Viene muy bien para disimular arañazos sobre la madera. El mismo truco sirve para las superficies de acero inoxidable. Además, con sólo un trapo de algodón y aceite podrás limpiar zapatos, lubricar bisagras de puertas o abrillantar tus utensilios de cocina.

Otros
Además, se pueden limpiar los cristales y espejos con periódicos viejos y agua, mucho más eficiente que con trapos. Para el jabón, mejor si es biodegradable.

Con estos consejos ecológicos, la vivienda estará igual de limpia y mantendrá un aroma y un ambiente mucho más fresco y natural. La utilización de productos no químicos no es sinónimo de renunciar a una casa impoluta.