Lince ibérico, el felino con mayor peligro de extinción
A pesar de la existencia de programas de conservación de las poblaciones de linces ibéricos (lynx pardinus), única tabla de salvación (o quizá sea de perdición por sus sistemáticos errores) de estos felinos, la situación de la especie sigue siendo desesperada. La caza masiva durante el siglo ha sido un golpe fatal para la especie, del que no está pudiendo recuperarse.

Quedan apenas unos pocos centenares, menos de medio millar en el planeta. Amenazados por atropellos, la caza y la reducción de su hábitat, se trata del felino con mayor peligro de extinción, según acaba de hacer público la Unión Mundial para la Naturaleza.

¿Un callejón sin salida?

El lince es endémico de la península ibérica, con un censo de alrededor de 300 en Andalucía, donde se concentra el mayor número, si bien se llevan a cabo labores de reintroducción en distintas áreas, como Castilla-La Mancha, donde recientemente se han soltado 16 ejemplares nacidos en cautividad.

Lince ibérico, el felino con mayor peligro de extinción
Lleva años en estado crítico. Los pequeños logros de los programas de recuperación son insuficientes, y según denuncian las organizaciones animalistas, también deficientes. En este sentido, WWF está preparando un informe que evidencie la desidia institucional (compete tanto a la administración andaluza como a la estatal) a la hora de acabar con “puntos negros” en determinadas carreteras.

En algunas autonomías, como la extremeña, se han colocado señales de tráfico que advierten de la presencia del felino. ¿Pero, es ésta la solución, señales y programas de recuperación inoperantes? Teniendo en cuenta que sólo quedan unos cuantos ejemplares, la solución debería se otra que no echara en saco roto las subvenciones millonarias que se reciben desde la UE.

Lamentablemente, los esfuerzos por salvarlo y la agónica situación de la especie no son sino la crónica de una muerte anunciada. Ojalá no. Eso sí, otro gallo cantaría si en lugar de linces fueran osos panda u otra especie que permite hacer caja, y sobre todo si consiguiéramos ayudarles de verdad a salir del agujero en el que los hemos metido.