Londres invertirá más de 1.000 millones de euros en carriles bici
El alcalde de Londres, Boris Johnson, del Partido Conservador, es un político que no deja indiferente a nadie, de los que no siguen a rajatabla los dictados de su partido. Lo ha demostrado en varias ocasiones y ahora vuelve a hacerlo: aspira a doblar el número de ciclistas en la capital británica.

Para ello, el ayuntamiento de Londres invertirá 913 millones de libras (algo más de 1.000 millones de euros) para instalar 24 nuevos kilómetros de carril bici. La decisión fue tomada después de que una encuesta reflejara que la principal razón que tienen los londinenses para no usar la bicicleta es el miedo a ser atropellados.

Entre otras rutas, se abrirá una en el mítico Victoria Embankment, que transcurre por la orilla norte del Támesis, uniendo el Parlamento de Westminster con la zona de Blackfriars. En esa parte de la ciudad se construirá un doble carril bici. Por otra parte, en la autopista A40, una de las principales vías para entrar y salir de Londres, se reducirá el número de carriles. De este modo, a más atascos, más tiempo en llegar a trabajar, quizá más gente opte por la bicicleta.

Otro de los corredores será este-oeste, de 23 kilómetros, que unirá el Parque Olímpico con Hillingdon, pasando por la Torre de Londres y por el famoso Big Ben. Johnson ha conseguido, en los diez últimos años, que el número de ciclistas en la ciudad se duplique. En la actualidad, más de medio millón de personas circulan por Londres cada día en bicicleta, lo que supone entre el 3 y el 5% del total de desplazamientos. Aún queda mucho camino hasta llegar al superar el 30%, como ocurre en Amsterdam o Copenhague. Pero, al menos, lo están intentando.

Sensores para los camiones y más calles peatonales

Londres invertirá más de 1.000 millones de euros en carriles bici
Según el alcalde, los camiones son responsables de más de la mitad de los cuarenta accidentes mortales que han sufrido los ciclistas en Londres en los últimos tres años. Por ello, otra de las medidas previstas es obligar a estos vehículos de gran tonelaje a usar sensores para aumentar la seguridad. También planea reducir la velocidad máxima permitida en algunas vías de la capital a 30 km/h, así como hacer más calles peatonales en las zonas residenciales.

El exciclista británico Chris Boardman ha asegurado que el plan es el más ambicioso que recuerda el Reino Unido, quizá, el más ambicioso de su historia.