Los cañones submarinos, en peligro por el ser humano
El deterioro ambiental que están sufriendo los cañones submarinos demuestra que nada escapa a la mano del hombre. Todavía son lugares llenos de vida, pero a su vez tienen una fragilidad los convierte en especialmente vulnerables a las distintas amenazas que sufren.

De seguir aumentando estas presiones, nada impedirá que estos vastos territorios repletos de vida repartidos por todo el mundo, claves en el equilibrio de los fondos marinos, acaben empobreciéndose antes de haberlos podido conocer mejor.

Si el mar es un gran desconocido, estos espacios bajo el agua son un buen ejemplo de lo mucho que nos queda por descubrir, pues todavía hay muchas zonas por explorar. Son los ricos ecosistemas que bullen en los cañones submarinos, unos estrechos valles creados por profundas gargantas abiertas en el talud, con fuertes pendientes, por lo general perpendiculares a la línea costera.

Ecosistemas claves, de rica biodiversidad

Inmensos y profundos valles y enormes cañones bajo el mar que son característicos del talud continental, comunicando la plataforma continental con los fondos marinos, muchos de ellos amenazados por la actividad humana. Desde la pesca o la explotación petrolera hasta el cambio climático y la contaminación en general.

Los cañones submarinos, en peligro por el ser humano
Así lo afirma un nuevo estudio internacional que alerta al respecto. Son tesoros ambientales aún desconocidos, y por lo tanto llenos de incógnitas, pero se sabe de sobra que están caracterizados por una rica biodiversidad (entre otras muchas especies, habitan anémonas, erizos o pepinos de mar) o, por si fuese poco, que asimismo juegan un papel fundamental en los océanos.

No en vano, son miles y están repartidos en todos los océanos, ocupando más de cuatro millones de kilómetros cuadrados y en ocasiones llegando a profundidades de más de 4.000 metros, conectando las costas con las planicies oceánicas.

Los cañones submarinos, en peligro por el ser humano
Según se afirma en la revista Frontiers in Marine Science, el estudio realizado por un equipo de la Red Internacional de Investigación e Intercambio Científico de Cañones Submarinos, son el hogar de una biodiversidad tanto abundante y diversa, muy particular” debido a su topografía accidentada, con los lados empinados, y las grandes corrientes, que forma parte de esta cañones sustratos duros, que permiten una fauna particulares a florecer”, explica Lénaick Menot, coautor del estudio.

Los autores resaltan su función para el crecimiento de los planctons, puesto que llevan la materia orgánica desde la costa hasta el fondo del mar, necesaria para tal fin. A partir de este punto es fácil entender por qué donde hay nutrientes también se establecen los peces, convirtiéndose en refugio y zona de reproducción y crías de numerosas especies.

Riesgo geológicos de erosión y polución

Al tratarse de unas características importantes a lo largo de los márgenes continentales del planeta, los cañones submarinos constituyen una vía principal para el transporte de sedimentos hasta el océano profundo, lo cual también supone una puerta de entrada de la contaminación que generamos.

Los cañones submarinos, en peligro por el ser humano
De hecho, uno de los riesgos geológicos de los fondos marinos consiste en la erosión de la cabecera de los cañones, de por sí con una compleja morfología proclive a la transferencia sedimentaria. Si se desarrolla una dinámica hidráulica o sedimentaria puede derivar en el transporte de los sedimentos desde el litoral hasta las áreas abisales, pues comunican ambas zonas.

Las consecuencias no siempre han de ser negativas, como ocurre en el caso de la polución o de la influencia que puede ejercer sobre infraestructuras, amenazando la durabilidad y eficacia de diques y otros elementos de contención. Entre otras posibilidades, sirva de ejemplo el posible afloramiento de formaciones rocosas en fondo marino, idóneas como refugio para numerosas especies.

Mucho por descubrir y proteger

Asimismo, el estudio resalta la importancia que tienen estos relieves en el secuestro de carbono y las ventajas clave que ello supone para mantener el equilibrio del clima y, en fin, frenar el avance del cada vez más agresivo cambio climático.

Si el mar es un sumidero de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero, los cañones submarinos son espacios importantes para realizar esta función de gran importancia ecológica. Al tiempo que el avance del cambio climático puede provocar cambios en las corrientes dentro de los cañones, afectando a su ecosistema de forma grave.

Los cañones submarinos, en peligro por el ser humano
Su papel clave en distintos aspectos realmente importantes para cuidar el planeta se ve amenazado, sin embargo. El estudio concluye que pese a ser lugares de difícil acceso están soportando presiones tremendas a nivel ambiental, como soportar la polución que suponen los residuos mineros, las actividades de las plataformas marinas que extraen petróleo y gas o la generación de otros desechos, además de las amenazas señaladas.

Más allá de las conclusiones del estudio, llama la atención el foco hacia el que éste se ha dirigido, pues el estudio de los cañones submarinos ha sido siempre muy complicado, “un desafío debido a su morfología complicada y terreno extremo”, afirman sus autores.

Los cañones submarinos, en peligro por el ser humano
Actualmente, es algo más fácil gracias a una serie de avances tecnológicos, “abriendo nuevas oportunidades para su investigación”, apuntan. Un estudio cuyo interés no deja de crecer. No solo se quiere conocer mejor su rol en el ecosistema oceánico, sino también su biodiversidad, ya que alberga muchas especies desconocidas.

Igualmente, llama la atención el estudio de los riesgos geológicos que suponen y, en fin, todo tipo de saber relacionado con ellos, desde un enfoque multidisciplinar, girando en torno a su geología, geomorfología, sedimentología, oceanografía o, por ejemplo, desde un enfoque ecológico. Solo así, sumando los resultados de distintas áreas, se podrá mejorar su conocimiento, por otro lado clave para poder proteger sus ecosistemas.