Los más célebres Museos de la Naturaleza
Viajar es una oportunidad para visitar museos. Muchos turistas eligen como destino París para poder ir al Louvre o al Museo de Orsay. Lo mismo ocurre en Madrid con el triángulo del arte: los museos del Prado, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza, Pero no sólo la pintura se convierte en un reclamo para el visitante. También los museos dedicados a la naturaleza y al medio ambiente pueden ser una buena excusa para visitar una ciudad.

Os presentamos diez de los más célebres museos de la naturaleza.

Museo de Historia Natural de Londres, Reino Unido

Londres posee una tradición museística enorme en todas las disciplinas. Para muchos éste es el mejor museo de la naturaleza del mundo. Lo tiene casi todo. Una parte neogótica, una colección de bestias y dinosaurios, arquitecturas exageradas, exposiciones, paseos, eventos para la gente joven… Además, organiza actividades junto al Museo de la Ciencia, lo que completa las visitas y la parte educativa.

La exposición permanente es indispensable, pero, además, ofrece una gran variedad de actividades y una atención especial a los colegios que visitan el museo. También cabe destacar los recursos que hay en su web. Es una mezcla entre museo histórico y moderno. La joya de la corona inglesa.

Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, EE.UU.

Uno de los más grandes y famosos del mundo, en continua renovación, ofreciendo a menudo novedades gracias a su enorme colección, alto número de especialistas y gran cantidad de expediciones científicas. Organizan muchas exposiciones temporales. Es enorme. Hay ballenas volando en el hall de entrada, exposiciones, algunas interactivas, posee un planetario, una sala imax y una de las mejores colecciones de Paleontología.

Field Museum de Chicago, EE.UU.

El Field Museum es el mejor museo de la naturaleza para algunos expertos. Se pueden destacar algunos ámbitos, como las salas de dinosaurios, la explicación de la evolución y algunos temas de Arqueología e Historia. Las colecciones son espectaculares. Tiene un criterio museístico muy didáctico que busca la sorpresa.

Museo de Historia Natural Smithsonian de Washington, EE.UU.

Es el segundo centro más visitado del enorme Instituto Smithsonian. Destaca su exposición permanente y por dedicar muchos esfuerzos a la investigación y a la educación. Cabe destacar su sala de gemas y minerales, donde se muestra el Hoper, el diamante más famoso del mundo.

Down House de Downe, Reino Unido

Allí vivió Charles Darwin, autor de la Teoría de la Evolución, y casi no ha cambiado. Se puede visitar el invernadero de algunos de sus experimentos y el sendero por el que paseaba para oxigenar su mente. Quizá debería convertirse en la meca de los científicos, en el lugar de peregrinación de los que rechazan pensamientos mágicos.

Glaciarium de El Calafate, Argentina

No es especialmente importante su colección sobre historia de la naturaleza, pero quizá sea el museo dedicado con más ahínco al cambio climático. No en vano, El Calafate es una ciudad que se autodenomina “capital de los glaciares”. Es un museo del hielo, tiene un bar de hielo, el GlacioBar, una barra donde no hace falta enfriar los chupitos.

Museo Canadiense de la Naturaleza de Otawa, Canadá

Ofrece buenas colecciones de Botánica, Zoología, minerales y Paleobiología, presentadas de una forma moderna e interactiva. Cuenta con dos sedes físicas, además de su exhibición pública. Posee, así mismo, importantes salas de trabajo y laboratorios para la documentación y la investigación.

Museo de Historia Natural de Belgrado, Serbia

El nombre en serbio es Prirodnjacki muzej. Es un gran edificio en la ciudad, aunque su galería se ubica en Kalemegdan, un parque fortaleza de la ciudad serbia. Dos salas que el visitante puede observar con un giro de 360 grados sobre sí mismo. Es un museo pequeño y, tal vez, algo caótico.

Museo de la Plata de Buenos Aires, Argentina

Alberga más de tres millones de objetos biológicos, paleontológicos, geológicos y antropológicos. De especial importancia es su colección de fósiles de mamíferos y sus momias egipcias. Celebra exposiciones itinerantes para mostrar parte de sus piezas en otros ámbitos.

Museo Nacional de Historia Natural de París, Francia

No podía faltar en la lista un museo francés. El Musée National d’Histoire Naturelle la Grande Galerie de l’Évolution tiene algunas cosas que se pueden destacar, como el paseo de animales como camino del Arca de Noé, su Ménagerie, el Jardín de las Plantas (que también tiene animales, sin ser un zoológico tradicional. Está ideado para concienciar sobre especies en peligro de extinción.