Los tiburones generan más dinero vivos que muertos
Los tiburones que nadan libremente en sus hábitats naturales son un reclamo para turistas de todo el mundo, lo que representa, lógicamente, beneficios económicos para el sector. También la pesca y posterior venta para comer su carne genera beneficios, pero según un nuevo estudio, ese beneficio es menor.

Por tanto, el valor de la conservación de la naturaleza tiene más valor que la matanza, en muchas regiones, sin límites, de tiburones para usar su carne como alimento. El estudio ha sido dirigido por Andrés Cisneros-Montemayor, de la Universidad de British Columbia (UBC) de Canadá.

El equipo de científicos ha analizado datos recogidos en 70 regiones de 45 países diferentes comparando la cantidad de dinero que se genera cada año por la pesca para el comercio mundial de aletas de tiburón y la que se genera por el ecoturismo, en concreto, el avistamiento de tiburones.

En la actualidad, el turismo ecológico en las regiones donde vive el tiburón aporta 314 millones de dólares al año en todo el mundo. Además, es un sector que sigue creciendo cada año. Esta moda del turismo de tiburones es particularmente evidente en el Caribe y en Australia. Se espera que, en los próximos veinte años, tal cifra de negocio se duplique hasta los 700 millones de dólares.

Los tiburones generan más dinero vivos que muertos
En cambio, el valor de mercado de las pesquerías de tiburones en todo el mundo es de 630 millones de dólares por año, pero su valor desciende desde hace quince años. Unos 38 millones de tiburones mueren cada año para satisfacer la demanda de la industria de aleta. La sopa de aleta de tiburón es un plato considerado un manjar en algunos países asiáticos. Los tiburones a menudo se devuelven al mar una vez cortada la aleta y mueren desangrados.

Beneficios ecológicos

Pero hay más razones para promover la conservación de los tiburones aparte de la económica. En primer lugar, porque los tiburones desempeñan un papel vital en el ecosistema de los océanos. Si desaparecen los principales depredadores, como los tiburones, se cambia la estructura del ecosistema.

Los tiburones son los responsables de mantener las complejas redes alimentarias de los océanos, permitiendo un equilibrio en el envejecimiento o las poblaciones de los peces de más lento crecimiento. Es decir, que evitan que las poblaciones de especies de peces que se encuentran en la parte baja de la cadena alimentaria crezcan hasta niveles que pondrían en peligro el equilibrio del ecosistema.

Los tiburones tardan en madurar y producen pocas crías. La protección de los tiburones, especialmente a través de áreas protegidas puede beneficiar económicamente al tiempo que ayuda a la especie a recuperarse.